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106 años de la conquista de las 8 horas

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En un día como hoy, el 15 de enero de 1919, la clase obrera peruana conquistó el reconocimiento de la jornada 8 horas, una conquista que marcó la emergencia de la organización, lucha y consciencia de la clase obrera en nuestro país.
Desde entonces han pasado 106 años y este hecho es motivo suficiente para reflexionar sobre su significado en el momento actual que atraviesan los trabajadores.
Para recordar la fecha, la CGTP organizó una movilización y concentración obrera hacia el Ministerio de Trabajo, al mismo tiempo para reclamar por la solución de los ceses colectivos que afectan a varias bases, en especial a los obreros de Celima, y las huelgas por pliegos de reclamos que sostienen varias bases.
La jornada contó con la presencia combativa de un grupo de sindicatos y entre uno y hasta dos centenares de trabajadores, cada uno portando sus banderolas, y en la que se notó la furia que sienten ellos ante la desenfrenada embestida patronal que está barriendo todo tipo de derechos laborales, bajo el aliento y apoyo de la reacción de derecha aupada en el poder con Dina Boluarte.
De alguna forma la marcha, aunque poco concurrida y circunscrita al Ministerio de Trabajo, es una respuesta que al menos mantiene viva el espíritu de lucha y la esperanza de las bases en conflicto para alcanzar una solución justa.
Sin embargo, una celebración de los 106 años de la mayor conquista obrera se merecía algo más grande, sobre todo en el actual momento que las bases resisten los ataques patronales y en varias de ellas incluso con largas huelgas y movilizaciones en las calles, de las cuales el mayor ejemplo es el Sindicato Celima enfrentando el segundo cese colectivo aplicada por la empresa.
La marcha de hoy, convocada apenas hace algunos días, sin ninguna preparación y menos sin ninguna bajada a bases, es una muestra de cómo la dirigencia de la Central toma la celebración de la conquista histórica de las 8 horas, y de cómo responde a las luchas que desde diferentes bases enfrentan y resisten los ataques patronales. Esto es: responden solo para cumplir.
En tal sentido, la marcha no conquista nada, y, por su convocatoria aislada no sirve ni al propósito de construir y desarrollar un plan de lucha unitario. Solo sirve para que los dirigentes de la CGTP y la FETRIMAP hagan la finta de que están luchando. Y, de paso, para darle tribuna a congresistas de “izquierda” como Sigrid Bazán, que se llenan la boca de radicalismo mientras hacen parte del podrido Congreso que sostiene al gobierno de Boluarte.
Esta situación nos indigna, y debe indignar a los trabajadores más conscientes. En 1919 conquistamos las 8 horas luchando con una huelga general que involucró a todos los sindicatos. Una huelga que se inició en las fábricas textiles de Lima y Vitarte –el 21 de diciembre– y que día a día se fue extendiendo a todas las bases obreras gracias al tenaz trabajo y consecuencia de los activistas obreros, hasta hacerse general ganando el apoyo de amplios sectores como los estudiantes universitarios. Esta lucha costó persecución y cárcel de 200 activistas obreros, y fue precedida por 14 años de diversos enfrentamientos y huelgas obreras que costaron la vida de varios compañeros y compañeras.
Ante este ejemplo, la actuación de la dirigencia de la Central no tiene absolutamente ningún punto de comparación. Al contrario, es una verdadera vergüenza.
Esta actuación es más grave porque no ofrece una salida a las luchas que libran las bases, como el de Celima y las huelgas en distintas bases que llevan ya dos meses, acusan desgaste y no tienen solución ni perspectiva.
Nuestra clase obrera es numerosa, cuenta con infinidad de organizaciones y ha acumulado experiencia de lucha. Lo que necesita en la hora actual es su acción unida, empezando por unir a los que están en conflicto y poner en marcha un plan de lucha y preparar un Paro Nacional. Todo esto es tarea de la CGTP y la FETRIMAP. ¿Para qué están sino es para unificar y organizar la lucha? Pero estos dirigentes lo que hacen es mantener aislado cada lucha y las enfoca a que cada cual encuentre sus soluciones en el MT, de la mano de sus abogados.
Es exactamente lo opuesto a lo que hicieron los que conquistaron las 8 horas. Ellos unieron a toda la clase obrera organizando un comando de lucha con un delegado por fábrica, impulsaron una huelga general, llamaron al apoyo de toda la población y lucharon denodadamente hasta lograr la conquistar del decreto que reconoció las 8 horas.
Esto tiene que ver con otra característica que tuvo esta lucha: su dirección. Fue una dirección política revolucionaria (el anarcosindicalismo), con Gutarra, Portocarrero, Fonken, Lévano. Ellos creían y trabajaron por la organización, concientización y lucha de la clase obrera, y fue así como llegaron a liderarla para lograr esta victoria histórica de los trabajadores.
Ninguna comparación con los actuales dirigentes de la Central, conciliadores, reformistas y burócratas, solo interesados en tener el control de los organismos obreros para usarlos para sus propios fines, entre ellos las elecciones, en la que aspiran alcanzar algunas curules y cargos ministeriales y/o regionales.
En resumiendo, decimos que el drama que vive la clase obrera desde antes, y que hoy lo sufrimos más por la recargada ofensiva patronal, se reduce a su dirección conciliadora, reformista y burocrática.
Los trabajadores necesitamos formar otra dirección, verdaderamente revolucionaria como fue la dirección que conquistó las 8 horas. Esta es la dirección que aspiramos construir desde el PST junto a los mejores luchadores y luchadoras de la clase obrera, y sin otra bandera y compromiso que los de la clase obrera, que es un todo, entre sus necesidades inmediatas e históricas.
Para dar pasos en este camino, desde el punto que nos encontramos hoy, de profundo retroceso por culpa de esas direcciones, es importante lograr pequeñas conquistas. Lograr el triunfo de las luchas que están en curso, como la de Celima y de otras bases.
Para lograr estas conquistas se precisa unir las luchas coordinando los conflictos, llamando al apoyo de los sectores combativos. A su vez, exigir a la dirigencia de la CGTP y FETRIMAP, que unifiquen la lucha de la clase obrera en torno a un Plan de Lucha y la preparación de un Paro Nacional.
La lucha y esfuerzo de los activistas obreros para llevar a la práctica esta tarea, será el mejor homenaje que le rindamos a los que con su ejemplo arrancaron la primera y mayor conquista de la clase obrera peruana hace 106 años.

¡Unamos las luchas obreras y en torno a los que luchan, como el Sindicato Celima!

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¡Por un Plan de Lucha y un Paro Nacional que derrote los ceses colectivos y conquiste las soluciones de las bases obreras en conflicto!

Los obreros de Celima en lucha contra un abusivo segundo cese colectivo declarado por la patronal, ingresan a la fase decisiva de su pelea. En los próximos días y semanas se producirán las reuniones de “conciliación” después de las cuales la autoridad decidirá si la solicitud empresarial es aprobada o rechazada.
Los trabajadores no confían –ni tienen porqué hacerlo–, en que por más que le asisten todas las razones ante la pretensión patronal, la autoridad vaya a resolver a su favor. La autoridad no es “independiente”, y más aún la actual que representa a un gobierno que en su podredumbre y aislamiento se aferra en el último recurso que le queda y que es el apoyo patronal.
La defensa legal es importante, pero los dirigentes que depositan toda la confianza en ella para la resolución favorable del conflicto hacen mal porque eso equivale a depositar confianza en el gobierno de Boluarte, y a depositar confianza en la misma legalidad en la que la patronal basa su sistema de explotación y la garantía de sus ganancias.
Además, el momento actual es de ofensiva patronal en todos los terrenos: los ceses colectivos se han extendido, como mancha negra, sobre muchas fábricas produciendo despidos masivos (San Lorenzo, DP World, Ransa, Ethernit, entre otros), los pliegos no tienen solución o si se resuelven son con miserias, incluso si los sindicatos libran largas huelgas (Holcim-Agregados Calcáreos, Retaíl, etc). La patronal aprovecha en momento reaccionario abierto por el gobierno desde la represión criminal a la rebelión del sur, como de la parálisis de la CGTP que muy poco hace para canalizar la enorme bronca y odio obreros y popular contra Boluarte y su podrido Congreso.
Es más, en circunstancias mejores la autoridad ha resuelto no una sino muchas veces a favor de los empresarios. Solo recordemos el caso de Hialpesa, emporio empresarial textil que declaró el cese de 200 trabajadores incluido a todos los afiliados y dirigentes del sindicato, la autoridad dictó resolución favorable a la empresa.
Por eso, confiar solo en la defensa legal conlleva a esto, y conduce a aceptar el resultado final que le da razón a la empresa. Es distinto cuando se pierde luchando y agotando todas las posibilidades, lo que al menos deja lecciones para los que vienen después.
La única garantía que tienen los trabajadores para defender sus derechos y sus aspiraciones para ganar otros, es mediante la lucha. No fue un “recurso legal” el que conquistó el derecho a la jornada de 8 horas. Y todos sabemos que ningún Pliego se resuelve “dialogando” con la patronal. Todo lo que tenemos nos ha costado sacrificios y mientras los capitalistas ganan cada vez más, porque precisamente no ha faltado luchar.
Los obreros de Celima tienen esta comprensión y por eso los vemos peleando sin cesar, con sus mujeres e hijos, incluso en los días de fiesta. Así ellos lograron derrotar el primer cese y ahora esperan derrotar el segundo.
El caso ahora es cómo enfrentar la última fase de la pelea donde la autoridad puede resolver –en la última instancia– en contra de ellos, como ocurrió con Hialpesa, que teniendo todas las resoluciones previas a favor la última le fue en contra y fue la que decidió todo.
Para ello se necesita garantizar la victoria, esto es la derrota del plan empresarial de despedir a más de la mitad de los miembros del sindicato: toda la dirigencia y a su vanguardia luchadora.
Los obreros de Celima están haciendo todo lo que pueden y lo que deben como obreros conscientes. Esto, desde ya es un ejemplo para toda la clase trabajadora de lo que debemos hacer no solo en cada base sino como clase. Es un ejemplo también que en 20 años de existencia los compañeros han llevado mucha solidaridad a numerosos sindicatos en conflicto; e incluso llevaron apoyo y víveres a la población que sufrió el terremoto de Pisco y la inundación que afectó el norte. Un ejemplo también al colocarse en la primera línea de las grandes luchas obreras, como cuando se colocó al frente de la gran movilización que condujo a la derrota de la Ley Pulpín el año 2015.
Pero luchar solos no basta para ganar. Para garantizar la victoria se necesita construir una cadena de apoyo a su lucha en todos los espacios, con pronunciamientos para que muchos conozcan su legítima pelea y se conozcan lo que los grandes medios callan; recaudando dinero (en estos días realizan un sorteo) para que financien sus actividades; llevando nuestras banderolas y a nuestras bases a sus movilizaciones para darles fuerza.
Necesitamos juntar todas las fuerzas políticas, sindicales y de activistas que se identifican con su causa que es la de toda la clase trabajadora, y es del pueblo pobre porque todos enfrentamos al mismo gobierno servil a los grandes empresarios. Este puede y debe ser el paso práctico que unifique las luchas sindicales que libran diversas bases y hagan posible su triunfo. La lucha obrera es y debe ser expresada en forma unitaria.
La Fetrimap ha convocado a una marcha para este miércoles 8 al MINTRA contra los ceses colectivos y en apoyo a sus bases en huelga. Hay que concurrir a ella desde todos lados y con todas nuestras fuerzas. Pero este paso es suficiente. Si realmente queremos derrotar a los ceses colectivos debemos poner en marcha un PLAN DE LUCHA y un PARO NACIONAL preparado desde las bases. La marcha del 8 debe ser inscrita en ese plan.
Como sabemos, esto no figura ni en los sueños de las dirigencias de FETRIMAP ni la CGTP, que hacen la marcha solo para cumplir. El impulso de un verdadero Plan de Lucha y de un Paro Nacional sólo puede y debe ser tomado desde y por las bases, sobre todo de los que están en lucha. De allí la necesidad de ir con todo a la marcha del 8 y de unir la lucha en torno a la que libran los compañeros de Celima.

Carlos Grillo, ¡hasta el socialismo siempre!

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Lamentamos comunicar el fallecimiento del cro. Carlos Grillo Bustamante (1942), ex dirigente sindical del BCP y militante trotskista de larga trayectoria.

Junto con Luis Bordo Carmona, Magda Benavides y otros cros., Carlos Grillo formó parte del núcleo militante de Vanguardia Revolucionaria que desde mediados de los años 60 dio la lucha en el sector bancario por recuperar los sindicatos base y la Federación de Empleados Bancarios (FEB), entonces bajo control aprista.

Una lucha que fue parte de otra más amplia por recuperar la independencia del movimiento sindical que se encontraba controlado por el Apra, y que alcanzaría su objetivo en 1968, con la refundación (o reconstitución, como se dio en llamar) de la CGTP.

No obstante esta refundación, llevada a cabo por el clasismo y la izquierda en general, fue copada por el PCP Unidad, esto es por el aparato estalinista que impuso desde el principio un férreo control burocrático de la Central.

Lo mismo sucedería en el gremio bancario. Siendo recuperado por un movimiento clasista que dio batalla y derrotó al Apra, el gremio, la Federación de Empleados Bancarios (la FEB), terminaría controlado por el PCP Unidad.

Hecho que no sería poca cosa. Ese mismo año (1968) las FFAA con el General EP, Juan Velasco Alvarado, tomarían el poder con un discurso “revolucionario” y “antiimperialista”, impulsando un proyecto nacionalista burgués limitado. Para el PCP-Unidad este hecho sirvió de pretexto para apoyar al gobierno de Velasco y con la consigna de “Velasco Revolución” mantuviera castrada la independencia del movimiento obrero, que por la base luchaba y enfrentaba al gobierno militar poniendo en pie diferentes direcciones clasistas, entre ellas trotskistas.

La oposición clasista a mediados de los años 60, liderada por Vanguardia Revolucionaria, daría lugar años después a la formación del Partido Obrero Marxista Revolucionario (POMR), de filiación trotskista, dirigido por Ricardo Napurí, de la que haría parte la ex fracción bancaria de VR, y de ella Carlos Grillo Bustamante.

Desde esta posición, durante la década del 70, Carlos Grillo sería parte de lo que fue la Tendencia Clasista Revolucionaria (TCR), que dirigió el Centro Federado del BCP, desde donde dio batalla por construir una dirección independiente y de clase para el sector bancario, enfrentándose a la conducción del PCP-U. Pero este partido, el PCP-U, no solo apoyó al gobierno de Velasco Alvarado sino que también apoyó la “segunda fase de la revolución”, bajo el liderazgo del general EP Francisco Morales Bermúdez; que decretó una serie de ajustes económicos llamados “paquetazos” y estableció una feroz dictadura para enfrentar la resistencia obrera y popular.

La dictadura de Morales fue derrotada en 1977, con el histórico Paro Nacional del 19 de Julio de ese año, paro que fue impuesto por las bases y la oposición clasista a la dirigencia de la CGTP. Carlos Grillo fue parte de esa oposición desde el sector sindical bancario y desde el POMR.

En 1978 se da una apertura electoral y en 1980 el cambio del régimen y el restablecimiento de la “democracia burguesa”, proceso en el que el POMR hace parte del FOCEP y luego del frente electoral que postula la candidatura presidencial de Hugo Blanco.

En 1981 el POMR se unifica con el Partido Socialista de los Trabajadores (PST), y desde entonces Carlos Grillo pasó a ser militante de nuestra organización. Se mantuvo en nuestras filas hasta fines de los años 90, que es también cuando cambia el régimen del país con la dictadura de Alberto Fujimori, el cual inflige profundos golpes y retrocesos en las organizaciones obreras y de izquierda. En este mismo contexto, la patronal del BCP logra destruir al sindicato, el Centro Federado, y los camaradas de la fracción bancaria quedaron desarraigados de su principal base, aunque no dejarían de mantenerse organizados y en actividad.

Carlos Grillo estuvo presente en todas las marchas y movilizaciones en las que nos vimos enfrentando a los gobiernos de la «democracia burguesa» de Toledo, García y Humala. Después de esos años, Carlos padeció de un mal en las piernas que lo dejó casi inmovilizado, alejándolo de las movilizaciones hasta el día de ayer que dejó de existir.

En pocas palabras Carlos Grillo fue un luchador bajo las banderas del clasismo y el trotskismo, en la etapa más rica de la historia de la lucha de clases en el Perú, de la que fue parte como militante y luego amigo del PST. En esa postura, fue leal hasta su último día.

Carlos, ¡hasta el socialismo siempre!

¡Debemos organizar la lucha para detener la ofensiva patronal, al gobierno asesino y al Congreso de la corrupción y el crimen!

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Pronunciamiento del Partido Socialista de los Trabajadores

El mensaje navideño de la presidenta Dina Boluarte pinta un país que solo existe en su guion. Mientras la clase trabajadora vive despidos masivos, Dina dice que cada vez más peruanos y peruanas tienen empleo. Dice que cada vez más personas disfrutan de los “beneficios” del crecimiento económico. Dice que su gobierno está forjando un país más justo.

Pero ese no es el país en el que vivimos y trabajamos millones de peruanos y peruanas. Por el contrario, el país que vivimos, es uno donde 3 de cada 10 personas apenas tienen S/, 15 para vivir al día. Y 5 de cada 10, no tienen acceso a todos los servicios básicos ni poseen suficientes recursos para saber si todos los miembros de su familia comerán suficiente  cada día.

Es en ese país donde se viene imponiendo una ola de ceses colectivos (despidos masivos) afectando directamente a las familias trabajadoras, y donde el aumento del salario mínimo, equivalente a S/. 3,50 diarios, no sirve para mejorar en prácticamente nada la vida de nuestras familias. 

Entonces… ¿Cuál es, entonces, la realidad y qué debemos hacer los trabajadores y trabajadoras, y el pueblo pobre y oprimido frente a esta?

UNA OFENSIVA CONTRA LA CLASE TRABAJADORA Y EL PUEBLO

La realidad es que la patronal ha decidido aprovechar el marco político, que es de retroceso en las luchas de la clase trabajadora y el pueblo, para pasar a la ofensiva y arrebatarnos los pocos derechos que nos quedan. El más elemental de ellos, el derecho al trabajo.

No basta con que el modelo económico neoliberal haya arrojado a la informalidad a millones de trabajadores y trabajadoras: según la OCDE el 6 de cada 10 familias en el Perú dependen exclusivamente del trabajo informal de por lo menos uno de sus miembros. Para los empresarios, hay que flexibilizar aún más las relaciones laborales, lo que para ellos significa tener absoluta libertad para despedir, recortar vacaciones y gratificaciones, y un largo etc.

Esta ofensiva es la que tiene como máxima arma los cese colectivos. Con ellos, la patronal no solamente echa a la calle a la porción de la clase trabajadora que ha ganado algunas mejoras con sus luchas durante los últimos 20 años, para contratar a una nueva generación obrera que realizará la misma labor en peores condiciones. También, está atacando directamente a la vanguardia obrera organizada en sindicato, para vencer toda posibilidad de resistencia inmediata y a futuro.

Un ejemplo clave es lo que viene aconteciendo en Celima, donde la empresa, tras ser derrotada por la resistencia obrera en un primer momento, ha iniciado un segundo proceso de cese colectivo, contra cerca de 200 trabajadores, el 90% sindicalizados, incluye a toda la Junta Directiva y representantes al Comité de Salud y Seguridad en el Trabajo, y a ex dirigentes y luchadores reconocidos.

Celima es solo uno de los últimos nombres de empresas que recurren al cese colectivo, y hasta al cierre de toda la planta, dejando en la calle a centenares de obreros y obreras. Antes sucedió en BSH-Coldex, y antes en Cogorno, Papelera Atlas, etc.

EL PAPEL DE BOLUARTE Y EL CONGRESO

El gobierno de Boluarte, y el Congreso de la gran corrupción dirigido por Fuerza Popular- APP-Avanza País-Perú Libre, dan el marco institucional a la ofensiva patronal en curso.

Boluarte, aferrada al poder con uñas y dientes, fue la cabeza de la represión que derrotó el justo levantamiento del sur, entre diciembre de 2022 y marzo de 2023. Es esa derrota la que se hace sentir en la dinámica de retroceso que aún se percibe en las luchas, y la que le ha permitido a la patronal avanzar con confianza en sus ataques.

Por su lado los partidos que controlan el Congreso, se encuentran en una cruzada para garantizar su control del Estado, cambiando leyes y modificando la Constitución a su antojo. La más conocida es la Ley 32108, que modificó la Ley de crimen organizado, y que solo ha beneficiado a las bandas criminales, incluidos los propios partidos del Congreso, que son investigados por sus nexos con organizaciones ligadas a la economía ilegal. El propio Eduardo Salhuana, presidente del legislativo, es un conocido representante de sectores ligados con la minería ilegal, que destruye el ecosistema amazónico, crea un mercado para la trata de personas, e impone por propia mano su ley, a punta de violencia.

Otro tanto han hecho para garantizar impunidad a policías y militares responsables por asesinatos y crímenes de lesa humanidad, desde la década del 80 hasta la actualidad. Es sabido que los mandos de las Fuerzas y Armadas y policiales hacen parte de la base social de partidos ultra reaccionarios como Fuerza Popular y Renovación Popular, interesados en fortalecer las fuerzas represivas a cualquier costo, para usarlas contra el pueblo, como ha hecho este gobierno. 

Un Congreso repudiado, que además reproduce las práticas más deplorables de la sociedad, como el intercambio de votos por sexo, implementando una red de prostitución a su interior, que ha terminado con la vida de una extrabajadora del Congreso al más puro estilo de las bandas criminales.

Juntos, Boluarte y el Congreso, además de parasitar el poder, son el cerrojo del modelo económico neoliberal, que entrega el país al capital transnacional, al saqueo de nuestros recursos, y ahora incluso, entrega porciones del territorio para que eso capitales, ora estadounidense, ora chinos o europeos, exploten a la clase trabajadora y los recursos naturales en condiciones todavía más provechosas.

Por supuesto, en una economía como la peruana, completamente adicta al capital extranjero, la llegada de empresas transnacionales tiene un impacto en la dinámica económica, haciendo parecer que el modelo “funciona”. Eso pareció entre 2004 y 2013, cuando el precio de los minerales creo el espejismo del “milagro peruano”. La dura realidad, como ya dijimos, la vimos recién con el genocidio provocado por el gobierno Vizcarra ante el advenimiento de la pandemia de covid19.

Por eso, más allá de los “fuegos artificiales” provocados por el Megapuerto de Chancay, de fondo, no hay salida para los problemas del país mientras continúe el modelo económico neoliberal. Modelo defendido por Boluarte y todos los partidos que se encuentran en el Congreso.

Esa democracia que roba y mata, es la única que existe en el país. Es la democracia de los patrones, que defiende los intereses de las transnacionales contra los de todo el pueblo pobre y trabajador. Y que se fusiona cada vez más con el crimen organizado. Esa democracia, para los trabajadores, trabajadoras y el pueblo pobre, no es democracia.

EL SILENCIO DE LA DIRIGENCIAS NACIONALES

Ante esta realidad, las dirigencias nacionales (CGTP, CUT, FETRIMAP…) guardan un estridente silencio. 

No solamente han renunciado a organizar e impulsar una lucha de resistencia unificada, nacional, que posibilite acumular fuerzas para revertir, en las calles, la ofensiva de la patronal y sus partidos. 

Adicionalmente, se han negado a denunciar y a hacer algo contra los ceses colectivos, que son el principal problema que enfrentan miles de familias obreras. Ni han llamado a luchar por un aumento del salario mínimo, frente al ridículo aumento decretado por el gobierno, para que sea equivalente al costo de la canasta básica de consumo.

Estas dirigencias callan ante el escándalo de la red de prostitución por votos que se ha destapado en el Congreso, y ante los casos de corrupción y evidente tráfico de influencias que involucran a Boluarte. 

No han llamado a movilizarse frente al reciente derrame de petróleo en el norte, que afecta a miles de familias que dependen de la pesca, ni ante las secuelas del derrame de petróleo responsabilidad de Repsol en la Pampilla, que hasta el día de hoy impacta sobre el ecosistema y las familias pescadoras. Ni han levantado su voz frente al inminente inicio de Tía María, contra la voluntad del pueblo del Valle de Tambo. 

Tampoco han llamado a actuar contra el proyecto de ley de promoción agraria, que favorece a las grandes agroexportadoras en contra del pequeño campesinado y de los trabajadores y trabajadoras del campo.

En pocas palabras, han renunciado a su papel, lo que les invalida como portavoces de la clase trabajadora y el pueblo, y los coloca en la vereda de quienes sostienen esta democracia corrupta, patronal y asesina.

ES PRECISO ORGANIZAR LA RESISTENCIA Y VOLVER A LAS CALLES

Por eso, el que hayan vuelto las movilizaciones y paros, esta vez de la mano de un sector del transporte, sobre todo informal, arrastrando tras de sí a mercados y el pueblo en general, que padece la violencia de las bandas criminales, ha sido una “bocanada de aire fresco” en medio de la ofensiva del gobierno, el Congreso y los patrones, y del silencio e inacción de las dirigencias nacionales.

Pero para pasar adelante, romper la ofensiva patronal, e imponer nuestra propia agenda y necesidades como trabajadores, aliados al pueblo pobre y oprimido, es clave retomar el camino de la lucha conscientemente. Hay que organizar la resistencia, volver a las calles y desarrollar un plan de lucha que una en la acción a los sectores que hoy enfrentan al gobierno y al Congreso, así como a la voracidad y explotación capitalista.

Esto es lo que viene haciendo, por ejemplo, el sindicato Celima, además de continuar la lucha contra el cese colectivo en plenas fiestas, hace un llamado constante a la más amplia unidad en la lucha, para echar abajo la Ley de Ceses Colectivos, sumando esfuerzo en una medida nacional que ponga un alto a los ataques de la patronal.

Desde estas líneas, llamamos a rodear de solidaridad la lucha de los compañeros despedidos en Celima, exigimos su inmediata reposición, y demandamos, junto a su sindicato, una acción de lucha unificada contra los ceses colectivos, los contratos modales, y todos los regímenes que precarizan el trabajo. La lucha de los compañeros de Celima es un ejemplo que nos exige entrar en acción. 

LEVANTAR LAS BANDERAS DEL SUR

Será en este camino de lucha que extraña planteado retomar las exigencias y banderas que levantó el sur en su lucha contra el gobierno de Dina Boluarte.

La exigencia de la caída inmediata del gobierno y el Congreso, y la convocatoria a una Asamblea Constituyente, han sido la expresión genuina de un pueblo que quiera echar abajo el entreguismo de los patrones y su democracia. Quiere terminar con la miseria que produce el modelo económico neoliberal, y conquistar la anhelada igualdad entre los distintos pueblos que componen el país. Igualdad negada por 200 años en esta república patronal, oligárquica y racista. 

POR UN PARTIDO OBRERO QUE COMBATA A LA PATRONAL Y SU DEMOCRACIA CORRUPTA Y ASESINA

Por último, resulta clave avanzar, junto a la movilización, en la construcción de una herramienta política obrera, disciplinada y de combate, que se ponga al frente de toda la clase trabajadora y el pueblo pobre, para guiar su lucha.

A esta tarea, nos entregamos por completo desde el Partido Socialista de los Trabajadores (PST). Porque sabemos que no basta con ganar una huelga. Hay que echar abajo todas las leyes patronales, corruptas y represivas que han creado para garantizar sus ganancias.

Por eso, como Partido llamamos a luchar por poner fin a los despidos y ceses colectivos en las fábricas, puertos y minas del país. Ordenar la inmediata reposición de todos los trabajadores y trabajadoras que hayan sido despedidos y nacionalizar las empresas que hayan realizado ceses colectivos o despidos para ponerlas bajo control de sus trabajadores y trabajadoras.

También, a luchar por un aumento general de los salarios y pensiones para que sean iguales al costo de la canasta básica de consumo, así como a luchar contra la nueva Ley de promoción agraria para garantizar plenos derechos a los trabajadores y trabajadoras de la agroindustria. 

A luchar para recuperar la tierra de manos de las mineras y agroexportadoras, nacionalizándolas y poniéndolas en manos de sus trabajadores y las comunidades. 

A luchar por juicio, sanción y confiscación de bienes, tanto de los corruptos como de los represores que asesinaron al pueblo cuando salía a luchar.

A organizar y armar rondas urbanas que hagan frente al crimen organizado y la delincuencia común.

En suma, a luchar porque el poder pase a manos de la clase trabajadora y el pueblo pobre de nuestro país, a través de sus organizaciones de lucha, para que abramos las puertas a la solución de nuestras más sentidas y urgentes necesidades, incluida la convocatoria a una Asamblea Constituyente.

A esa tarea es que se dispone el PST, con sus modestas fuerzas, y así acabar con la dominación imperialista, conquistar la verdadera independencia nacional, de nuestro pueblo y de todo el continente, en la perspectiva del socialismo.

Hoy que se acaba el 2024, y se abren las puertas del 2025, reafirmamos esta convicción y compromiso, y llamamos a los luchadores y luchadoras honestas, jóvenes y adultos, hombres y mujeres, trabajadores y trabajadoras del campo y la ciudad, a construir esta herramienta junto con nosotros.

¡VIVA LA LUCHA DE LOS TRABAJADORES, TRABAJADORAS Y EL PUEBLO POBRE!

¡ABAJO LOS CESES COLECTIVOS! ¡REPOSICIÓN INMEDIATA DE TODOS LOS DESPEDIDOS!

¡POR UN 2025 DE LUCHAS Y VICTORIAS!

Diciembre de 2024

Partido Socialista de los Trabajadores

Alto a la represión contra las defensoras y defensores de derechos humanos laborales en El Salvador

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Campaña de solidaridad internacional

Por este medio informamos que el día viernes 22 de noviembre del presente año, fue despedido bajo la figura de supresión de plaza nuestro compañero Erick Alexander Zelaya Ramos, Secretario General de nuestra Federación Sindical Unión Nacional para la Defensa de la Clase Trabajadora, que aglutina ocho  Sindicatos, quien además es  secretario de Organización del Sindicato de Trabajadores de CONAMYPE-SITCO y Secretario de Educación y Cultura de la Confederación Nacional de Trabajadores Salvadoreños-CNTS, que aglutina 40 Sindicatos Principalmente del Sector Público e Integrante de la Coordinación del Movimiento por la Defensa de los Derechos de la Clase Trabajadora MDCT, agrupamiento que  ha surgido ante la necesidad de denunciar los atropellos laborales y sociales de  distintos  sectores nacionales y quien ha encabezado las recientes MARCHAS BLANCAS.

Este despido se suma a los 500 despidos de directivos sindicales en El Gobierno de Nayib Bukele, cuyo objetivo represor es   desmoralizar a la clase trabajadora organizada y a  sectores populares en resistencia a sus políticas, es decir que no se revelen las consecuencias del Ajuste Fiscal,  en complicidad y siguiendo las recetas del Fondo Monetario Internacional, medidas que dejarán a más de 11 mil personas trabajadoras del sector público sin empleo, además recortará los beneficios de la clase trabajadora estatal como lo son los Escalafones de Salud y Educación, Contratos Colectivos y otros beneficios, además de fuertes recortes en todas las carteras de Estado, lo que derivará en precarización de los servicios públicos para la población salvadoreña, principalmente en Salud y Educación y a corto plazo, recesión económica que resultará más nociva para  las mujeres de la Clase Trabajadora y sectores populares.

Además de nuestro Secretario General, se sumaron 12 trabajadoras de CONAMYPE con su plaza suprimida, con lo que además se anuncia el cierre de tres Centros de Atención para la Micro y Pequeña Empresa en Zacatecoluca, La Libertad y La Unión, que se suman al de Cojutepeque, cuatro polos de desarrollo económico importante. Estas medidas de Paul Steiner, presidente de CONAMYPE son un acto contradictorio ante el discurso de toma de posesión de Bukele que informó que éste sería el periodo de la “Reactivación Económica”, por lo que se atenta contra los servicios que se prestan al importante sector de las MYPES, emprendedores y trabajadores por cuenta propia que son el 90% de las empresas en el país y  garantizan el 70% del empleo en El Salvador, y aportan el 35% al PIB.

Entre las plazas suprimidas se encuentra maliciosamente la de nuestro compañero José Angel Flores Granados, Secretario General de SITCO, Secretario de Medioambiente de UNT y reconocido líder de los derechos de la naturaleza y los pueblos indígenas como  Coordinador del Movimiento Indígena para la Integración de la Lucha de los Pueblos Ancestrales-MILPA.

Con estas acciones se busca acallar a la clase trabajadora y reprimir a Defensoras y Defensores de Derechos Humanos para continuar con estrategia de eliminación de las más sagradas conquistas del pueblo trabajador y no tener resistencia ante los futuros embates que se vienen.

Desde la Unión Nacional para la Defensa de la Clase Trabajadora:

  • NOS DECLARAMOS en ALERTA ROJA ante la amenaza latente a nuestros liderazgos
  • LLAMAMOS A TODAS las defensoras y defensores de Derechos Humanos a no desfallecer en su lucha y a unirse al MDCT.
  • ANUNCIAMOS una campaña nacional e internacional para reivindicar los derechos de las dirigencias sindicales violentadas en su derecho fundamental a la Libertad Sindical y la Asociación.
  • ALERTAMOS a la comunidad internacional, Organización de las Naciones Unidas, Organización Internacional del Trabajo, Organización de Estados Americanos, embajadas y consulados de El Salvador en los países democráticos a nuevamente poner sus ojos en lo que ocurre en El Salvador y poner sus buenos oficios activando los mecanismos internacionales respectivos.
  • ANUNCIAMOS que activaremos los mecanismos legales nacionales e internacionales en la ONU, OIT, CIDH, entre otros, así como la denuncia pública a nivel nacional e internacional.
  • EXHORTAMOS a la población usuaria de los servicios públicos a defender sus instituciones ya que el enfoque neoliberal del gobierno llevará en consecuencia con el debilitamiento del estado a la privatización de importantes servicios públicos.
  • A todas nuestras compañeras y compañeros Defensoras y Defensores de Derechos Humanos Laborales, Sociales, Ambientales, Indígenas, LGBTI, de Mujeres, Juventudes, de Pensionados, de las y los Despedidos, en fin al todo el Pueblo Trabajadora y Sectores Populares a fortalecer los espacios de unidad como el Movimiento por la Defensa de los Derechos de la Clase Trabajadora, la unidad y la lucha permanente es la UNICA GARANTIA  de victoria, y así  como tienen al pais en materia económica y de derechos humanos, nos conducen a  la  HUELGA GENERAL para cambiar  la opresión por la justicia, éste es el camino al que nos llevan.
  • A las organizaciones de la Clase Trabajadora a nivel internacional a sumarse a la campaña de denuncia por lo que solicitamos se envíen notas a Nayib Bukele, Presidente de El Salvador, a Rolando Castro, Ministro de Trabajo, a Raquel Caballero de Guevara, Procuradora Adjunta de Derechos Humanos, además solicitamos mociones de solidaridad a la UNT, además de video de apoyo de dirigentes sindicales de sus países.
  • Presentar notas de repudio en las embajadas y consulados de El Salvador, de preferencia antes del 21 de diciembre día en el cual realizaremos el Cacerolazo NEGRA NAVIDAD.

¡Ante la embestida Neoliberal: HUELGA GENERAL!

UNIDAD, RESISTENCIA Y LUCHA POR LA JUSTICIA PARA LA CLASE TRABAJADORA

Unión Nacional para la Defensa de la Clase Trabajadora, UNT

San Salvador, 5 de diciembre de 2024

El sionismo durante el Holocausto

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Por Alicia Sagra

El sionismo se presenta ante el mundo, como heredero de las víctimas del Holocausto. A partir de eso, realizan todo tipo de amenazas, acusando, muchas veces judicialmente, de “antisemitismo” a quienes enfrentan al estado sionista de Israel en defensa de Palestina.

Ese papel que se atribuye el sionismo, de representante de las víctimas del exterminio nazi, no tiene nada que ver con la verdad. En otros artículos ya lo hemos afirmado citando a destacados intelectuales judíos, como el historiador israelí Ilan Pappé[1] o el norteamericano Ralph Schoenman[2], ahora tomaremos como referencia a un sobreviviente del holocausto, Rudolph Vrba, considerado un héroe de los judíos.

El 10 de abril de 1944, junto con Alfred Wetzler, Vrba, realizó la gran hazaña de escapar de Auschwitz con el objetivo de advertir a los judíos húngaros de los planes de los nazis de exterminar a la última gran comunidad judía sobreviviente en Europa.

Su nombre volvió a tener repercusión internacional, con artículos publicados, en la Folha de São Paulo, en la BBC, y en otros medios, después de que Jonathan Freedland y John Murray, publicaron (en abril de 2023) el Best Seller, EL ARTISTA DEL ESCAPE: el hombre que se escapó de Auschwitz para advertir al mundo.

Jonathan Freedland es un destacado periodista del británico The Guardian y columnista del sionista Jewish Chronicle .

Como dice Tony Greenstein[3], en la Intifada Electrónica del 22 de agosto de 2024, llama la atención que ese conocido sionista liberal, escriba un libro reivindicando a un crítico del sionismo.

Greenstein plantea que: El problema de Freedland al querer escribir sobre este héroe judío del Holocausto es que Vrba no era sionista. El movimiento sionista, debido a la colaboración con los nazis (su deseo de sacar provecho de su ascenso al poder), prácticamente no tiene en su haber ningún héroe judío de la resistencia antinazi.

Noah Lucas, un historiador sionista crítico, describió cómo: “Cuando estalló el holocausto europeo, [el más tarde primer ministro israelí, David] Ben-Gurion lo vio como una oportunidad decisiva para el sionismo… Ben-Gurion, más que todos los demás, percibió las tremendas posibilidades inherentes a la dinámica del caos y la carnicería en Europa… En condiciones de paz, estaba claro que el sionismo no podía conmover a las masas del judaísmo mundial. Por lo tanto, las fuerzas desatadas por Hitler en todo su horror debían aprovecharse en beneficio del sionismo… A fines de 1942… la lucha por un estado judío se convirtió en la preocupación principal del movimiento”.

Los pocos sionistas que lucharon en la Resistencia, como Chajka Klinger, fueron extremadamente críticos del papel que desempeñó el movimiento sionista.[4]

Un pretendido homenaje, que falsea la historia del holocausto y del sionismo

El relato detallado de Vrba de los hechos ocurridos en Auschwitz, mostrando que no se trataba de un campo de concentración y trabajo, sino de un campo de exterminio, sirvió de base para el Informe Vrba-Wetzler de 1944. Ese informe fue uno de los tres documentos, presentados juntos como los Protocolos de Auschwitz, como prueba en los juicios de Núremberg (1945-1946).

Todo eso es muy reivindicado en el libro de Freedland, quien además hace grandes elogios a la astucia, la genialidad de ese escape, que parecía imposible, de uno de los más terribles campos de exterminio del nazismo.

Pero Frredland esconde una parte significativa de la vida del “héroe de Auschwitz”, lo que se convierte en una falsificación histórica al servicio del sionismo.

Vrba vivió en Eslovaquia, un estado títere nazi que se había separado de Checoslovaquia cuando Hitler lo invadió y desmembró en 1939. En febrero de 1942 fue citado para presentarse a la deportación. En marzo de 1942,  huyó a Hungría y visitó a los sionistas húngaros. Vrba describe,así, lo que sucedió:

Esa tarde fui a la Casa OMZSA, la sede de la organización sionista en Budapest. Allí le conté mi historia con todo detalle a un hombre de unos treinta y cinco años y rostro severo.

Reflexionó un momento antes de decir:

 “Estás en Budapest ilegalmente. ¿Es eso lo que estás tratando de decir?”

«Sí.»

“¿No sabes que estás infringiendo la ley?”

Asentí, preguntándome cómo un hombre con un cráneo tan duro podía ocupar lo que parecía una posición de responsabilidad.

“¿Y esperas conseguir trabajo aquí sin documentos?”

“Con documentos falsos.”

Si hubiera roto el Talmud y me hubiera lanzado sobre él, no creo que lo hubiera sorprendido más. Abrió la boca una o dos veces y luego rugió:

“¿No te das cuenta de que es mi deber entregarte a la policía?”

Ahora me tocó a mí quedarme boquiabierto. Un sionista entregaba a un judío a la policía fascista. Pensé que me estaba volviendo loco.

“¡Sal de aquí! ¡Sal tan rápido como un vendaval!”

Salí completamente desconcertado. Pasaron casi tres años antes de que me diera cuenta de lo que representaban la Casa OMZsA y los hombres que allí se encontraban.[5]

Tampoco se menciona en ese libro de pretendido homenaje a Vrba, lo publicado por éste en The Observer del 22 de setiembre de 1963. En esa publicación, respondiendo a Jacob Talmon, profesor de la Universidad Hebrea, quien criticó Hannah Arendt[6] por haber dicho que los Consejos Judíos colaboraron con los nazis,  Vrba preguntó:

“¿El Judenrat (Consejo Judío) de Hungría les dijo a sus judíos lo que les esperabaNo, se quedaron callados y por ese silencio algunos de sus líderes –por ejemplo, Kasztner[7]– intercambiaron sus propias vidas y las vidas de otros 1.684 judíos “prominentes” directamente con Eichmann”.[8]

Tampoco se menciona lo afirmado por Vrba en el Daily Herald de febrero de 1961: “Soy judío. A pesar de eso, de hecho por eso, acuso a ciertos líderes judíos de uno de los hechos más espantosos de la guerra. Este pequeño grupo de traidores sabía lo que les estaba sucediendo a sus hermanos en las cámaras de gas de Hitler y compraron sus propias vidas con el precio del silencio… Pude avisar a los líderes sionistas húngaros con tres semanas de antelación de que Eichmann planeaba enviar a un millón de sus judíos a sus cámaras de gas… Kasztner fue a ver a Eichmann y le dijo: “Conozco tus planes; perdona a algunos judíos de mi elección y me quedaré callado”.[9]

Por supuesto, que igualmente, nada de esto es mencionado en los artículos de la Folha de São Paulo, ni de la BBC, a los que nos referimos anteriormente.

Una vez más, estamos ante una manipulación de la historia realizada por el sionismo, con el apoyo de la prensa internacional.

Sionismo no es sinónimo de judaísmo, es sinónimo de nazismo.

Pero, a pesar de esas manipulaciones, el testimonio de Rudolph Vrba no puede ser tapado, y es otra prueba de que, lejos del sionismo ser representante de las víctimas del holocausto, fue un colaborador de sus ejecutores.

Es el mismo sionismo que hoy, desde el Estado de Israel, aplica los métodos del nazismo contra el pueblo palestino. Por eso, luchar por la destrucción del estado sionista de Israel, no es antisemitismo. Es una cuestión de humanidad. El genocidio en Gaza, los ataques en Cisjordania, los ataques al Líbano, muestran que es imposible garantizar la vida y la libertad de los pueblos de la región, mientras exista ese estado nazifascista.

¡Por un Estado Palestino Único, Laico, Democrático y No Racista, del río al mar!


[1] Ilan Pappé, A Limpeza Etnica de Palestina, Editora Sundermann

[2] História oculta do sionismo, Editora Sundermann

[3] Tony Greenstein, autor del libro El sionismo durante el holocausto (2022), es un activista y escritor judío-antisionista, británico. Fue miembro fundador de la Campaña de Solidaridad con Palestina. Se presentó al parlamento como representante de la Alianza por el Socialismo Verde. En 2018, fue expulsado del Partido Laborista acusado de antisemitismo.

[4] Intifada Electrónica, 22/08/ 2024

[5] Autobiografía de Vrba, citado por Tony Greenstein

[6] Hannah Arendt filósofa y política alemana de origem judío (1906-1975)

[7] Reszo Kasztner, líder sionista húngaro, fue quien recibió el informe Wetzler-Vrba, que no distribuyó. Años después, cuando hacía parte del gobierno de Israel fue acusado por un compatriota judío húngaro de haber colaborado con los nazis. El gobierno impulsó un juicio por calumnias contra el acusador. El juicio se volvió contra Kasztner cuando se comprobó que había declarado a favor de criminales nazis en los juicios de Nuremberg. Kasztner fue asesinado por agentes del Shin Bet en 1957.

[8] Citado por Tony Greenstein

[9] Idem

¡Viva la victoria de la revolución siria!

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¡Ninguna confianza en HTS! ¡Por la formación de consejos populares para gobernar el país! ¡Fuera las tropas extranjeras!

Declaración de la Liga Internacional de los Trabajadores – Cuarta Internacional

El 8 de diciembre, la dictadura de Al -Ássad fue derrocada por una revolución democrática y popular. Los dos pilares principales del régimen: el ejército y los 18 servicios de represión y tortura (llamados mukhabarat en árabe) se disolvieron, y el dictador y los máximos dirigentes militares huyeron del país.

La dictadura perdió su base social al mantener un régimen totalitario y someter al 90% de la población a vivir en la pobreza. Desde 2011, más de medio millón de sirios han sido asesinados por la dictadura y alrededor de 200.000 están desaparecidos en el vasto sistema penitenciario del régimen, que cuenta con 400 centros de detención, tortura y exterminio.

Al mismo tiempo, sus principales sostenedores, Rusia e Irán, no estaban en condiciones de brindar el mismo apoyo brindado en los últimos diez años para masacrar a la población del país.

La revolución combinó la acción militar de las milicias formadas en la provincia de Idlib, lideradas por Hayat Tahrir al-Sham1 (HTS) que comenzó el 27 de noviembre con alrededor de 20 mil combatientes, con un levantamiento popular en el sur del país y en el gran Damasco que retomaron experiencias de autoorganización desde el inicio de la revolución. En medio de la marcha hacia Damasco, miles de presos políticos fueron liberados de las cárceles, una medida extremadamente popular que señaló el compromiso de la revolución con las libertades democráticas aplastadas por el régimen de Assad.


Otra medida democrática fue el respeto a las llamadas “minorías” confesionales: cristianos de diversas tendencias, alauitas y drusos.

Al llegar a la capital, el líder del HTS, Mohammad al-Joulani, prometió elecciones libres en un plazo de 18 meses y nombró a Al-Bashir primer ministro de un gobierno de transición. Al-Bashir es ingeniero, miembro del HTS y jefe del gobierno de salvación nacional en la provincia de Idlib. Al-Bashir afirmó que creará un gobierno basado en una economía de mercado, integrado en el mercado mundial. Además, afirmó que nombrará un grupo para preparar la nueva constitución del país.

Además, HTS ha buscado normalizar las relaciones con los países imperialistas y las potencias regionales para facilitar la entrada de ayuda humanitaria y atraer capital para la reconstrucción del país sobre una base capitalista. La cuestión del castigo a los generales y torturadores fue la primera crisis entre la población y el gobierno de transición. La población está muy descontenta con la fuga de los principales generales y torturadores, lo que obligó a Al-Joulani a comprometerse a arrestar y castigar a todos ellos.

El impacto de la revolución en el orden regional y mundial

La revolución tuvo un impacto importante en el orden regional y mundial. La revolución afectó directamente los intereses del imperialismo ruso y del régimen iraní, y también afectó los intereses de Israel, las monarquías del Golfo y el imperialismo estadounidense y chino.

Rusia ha perdido un aliado y depende de bases militares en el país para sus acciones militares en África (Libia, Sudán y países francófonos). Su derrota en Siria alienta la resistencia ucraniana en la lucha contra la agresión rusa. En este momento Putin está negociando con HTS el mantenimiento de las bases de Hmeimim y Tartous, un acuerdo impopular que interesa a HTS.Las fuerzas iraníes tuvieron que huir del país y son odiadas por la población siria.

El Estado de Israel ha perdido su frontera más segura. Durante 50 años, la dinastía Assad ha impedido cualquier acción contra las fuerzas israelíes en los Altos del Golán2. Mantener la dictadura de Assad era estratégico para los sionistas, ya que Assad se estaba distanciando del régimen iraní y de Hezbolá con el objetivo de acercarse a las monarquías del Golfo y poder aliviar las sanciones económicas.

Pero ahora y ante la caída de Al Assad, los informes de los medios israelíes afirman que más del 80% del armamento, los barcos, los misiles, los aviones y otros suministros militares de Siria han sido dañados o destruidos por ellos. Israel avanzó hacia territorio sirio y bombardeó 500 objetivos militares y de inteligencia sirios.

Nuevamente vemos como Israel lleva a cabo la invasión de un país soberano con el aval de las potencias occidentales, que ha sido denunciada por representantes de la ONU. Además se ha apoderado de la zona desmilitarizada establecida en 1974. Ha tomado el resto de los Altos del Golán, en particular el estratégico Monte Hermón lo que indica su intención de avanzar en su hegemonía estratégica en la región.

Al contrario de lo que afirman sectores de la izquierda reformista y/o estalinista, la revolución siria fortaleció la resistencia palestina al poner fin a un régimen que encarcelaba y eliminaba a los palestinos. Alrededor de 700 palestinos fueron liberados de la prisión de Sednaya, 63 de Hamás, incluido un líder de las brigadas al-Qassam). Además protegieron la frontera con los sionistas. La revolución siria sirve de ejemplo para otros pueblos del mundo árabe. Una nueva ola de revoluciones árabes que derroquen a los regímenes árabes aliados de Israel amplía las condiciones para una victoria de la resistencia palestina contra Israel. La carretera a Al-Quds (Jerusalén) parte de Damasco, El Cairo, Beirut y Ammán.

Las monarquías del Golfo, con excepción de Qatar, estaban comprometidas con la integración del régimen de Assad en la Liga Árabe. Con su caída buscan un acercamiento con HTS. Su principal preocupación es evitar una nueva ola de revoluciones democráticas en el mundo árabe.

Desde hace diez años, el imperialismo estadounidense ha invertido en una alianza con la milicia SDF liderada por el partido kurdo PYD para controlar el 27% del territorio sirio, en el noreste del país. Las SDF mantuvieron un acuerdo tácito de no agresión con la dictadura de Assad. En este territorio existen tierras fértiles y exploración de petróleo y gas. Esta presencia garantiza a los estadounidenses una posición de fuerza en cualquier discusión sobre el futuro de Siria. Además, teme una nueva ola de revoluciones democráticas que amenacen a los regímenes árabes y a casi todos sus aliados.

El imperialismo chino planea integrar a Siria en la BRI (la “nueva ruta de la seda”) y, por tanto, en la economía china. Estos planes tendrán que ser revisados y negociados con el gobierno de transición.

La UE por su parte, se ha dado prisa para dejar en suspenso con efecto inmediato todas las solicitudes de asilo de refugiados sirios. Exigimos que ni un sirio sea deportado a la fuerza a Siria. Es el derecho de los refugiados que están en Europa, decidir si quieren regresar a Siria o no y seguiremos luchando por el reconocimiendo de sus derechos laborales, políticos y sociales en territorio europeo.

El régimen turco quiere imponer su agenda contraria a la revolución

El régimen turco es la potencia regional beneficiaria de la caída de Assad. Erdogan dio luz verde al avance del HTS en las zonas rurales de la provincia de Alepo, pero no esperaba ni apoyaba la toma de Alepo y Hama. Tras la captura de Hama, apoyó el avance del HTS hacia la capital siria. Aprovechó la ofensiva del HTS para apoderarse de las ciudades estratégicas de Tel al-Rifaat y Manbij con sus milicias aliadas del Ejército Nacional (Jaish al-Watani), expulsando a las milicias de las SDF generando la huida de miles de familias kurdas que se encontraban en territorios ahora controlados por el Exército Nacional. Erdogan espera ocupar toda la franja fronteriza e impedir manu militari la formación de cualquier autoridad kurda autónoma en Rojava. Esas acciones van en contra los objetivos de la revolución contrario a la opresión sectaria o nacional, y contrario a la presencia de tropas extranjeras.
El régimen turco se convirtió en el principal puente entre el gobierno de transición y el imperialismo, y espera explotar la reconstrucción de Siria en beneficio del capital turco.
Las acciones de las constructoras y cementeras turcas subieron tras el anuncio de la caída de Assad, mostrando que varias empresas turcas esperan desempeñar un papel estratégico en la reconstrucción
Por fin, el régimen turco, a ejemplo de los europeos, planea enviar a parte de los 3 millones de refugiados sirios de regreso a Siria.

¡Ninguna confianza en HTS! Promover consejos populares y organizaciones obreras independientes

La revolución siria ya ha logrado libertades democráticas muy importantes, como la liberación de miles de prisioneros políticos, el regreso de los refugiados a sus hogares y la libertad de expresión.

HTS jugó un papel negativo en el comienzo de la revolución siria al intentar convertir la revolución democrática en una guerra sectaria. Posteriormente comenzó a administrar la provincia de Idlib sobre una base capitalista, cooptando y/o reprimiendo otras fuerzas, y sin elecciones libres.

El mantenimiento de las libertades ya logradas depende de la organización independiente de la clase trabajadora y los pobres en consejos populares, sindicatos, asociaciones de estudiantes, organizaciones de derechos humanos y de derechos de las mujeres, entre otras.

Estas organizaciones deben luchar por las demandas populares, comenzando por la formación de tribunales populares para imponer castigos a generales y torturadores; y por la formación de comisiones de derechos humanos para investigar todos los archivos militares y los 18 servicios de represión y tortura.

También es necesario luchar por elecciones libres para una Asamblea Nacional Constituyente en un plazo de tres meses, redactar la nueva constitución y asumir el poder, y establecer la subordinación de todas las milicias a los consejos populares.

El gobierno de transición propone reconstruir la economía sobre una base capitalista atrayendo capital extranjero, lo que pondrá la riqueza del país en manos de media docena de millonarios asociados con empresas extranjeras. Nuestra propuesta es nacionalizar los activos de millonarios, como Rami Makhlouf, y poner las grandes empresas bajo control obrero para satisfacer las necesidades del pueblo. Además, es necesaria una política de reforma agraria para ampliar la producción de alimentos baratos para toda la población.

Revolución y contrarrevolución en Oriente Medio

La cuestión siria hace mucho que fue más allá del problema d ela dictadura de Assad. Hoy, Siria es una de las áreas de conflicto internacional, enfrentando el peligro real de destrucción y división a partir de la intervención de varias potencias mundiales y regionales que buscan crear un nuevo status quo o consolidar sus posiciones en la región. Es claro que grandes potencias como los Estados Unidos o Rusia, y también potencias regionales como Israel, Arabia Saudita irán y Turquía, buscan ganara con la situación que atraviesa Siria en función de concretar sus propios proyectos, lo que para el pueblo sirio solo puede traducirse en más opresión, explotación y violencia sangrienta de nuevos conflictos sectarios.

La única forma de evitar ese peligro es abrir una nueva ola de revoluciones en toda la región.

Palestina se encuentra en el centro de la atención mundial, El Estado sionista de Israel efectúa un genocidio en la Franja de Gaza y en Cisjordania, aplicando sus planes de limpieza étnica (expulsión de la población palestina de sus casas y tierras) y masacres a diario.

La declaración de Al-Joulani, líder de la milicia HTS, en la que anunció que respeta el «cese al fuego» en los Altos del Golán firmado por el dictador sirio Hafez el-Assad en 1974, y que no permitirá que Siria se transforme en plataforma de ataques contra Israel, es inaceptable, no solo porque el pueblo palestino y el pueblo sirio son hermanos en la lucha contra el imperialismo y la opresión. es inaceptable pues apunta a una estrategia de reconstrucción de Siria en alianza con los imperialismo estadounidense, europeo, ruso y chino, y en alianza con las monarquías del Golfo y el régimen truco, y en «paz» con Israel. Estrategia que conducirá a Siria a la división y a la sumisión ante los intereses imperialistas.

Para defender los intereses del pueblo trabajador sirio, que anhela libertad y justicia, es necesaria una alianza con los pueblos oprimidos y en primer lugar, con el pueblo palestino.

Exigimos que Al-Joulani se pronuncie contra la agresión israelí a Siria y al Líbano, por el retiro inmediato de las tropas sionistas de los Altos del Golán, además de pronunciarse incondicionalmente en solidaridad con el pueblo palestino, por el fin del genocidio en Gaza y Cisjordania, y por una Palestina libre, del río al mar. Eso es lo mínimo que Al-Joulani debe hacer.

Luego está la lucha del pueblo kurdo. Los kurdos son una nacionalidad oprimida y representan el 10% de la población del país. Actualmente, las milicias del Ejército Nacional, aliadas del régimen turco, están expulsando a las milicias kurdas SDF y asediando Rojava. Al-Joulani y el gobierno de transición del HTS guardan silencio. Es necesario exigir la retirada de las tropas turcas de todo el territorio sirio y el fin de las agresiones del Ejército Nacional. Es necesario garantizar el derecho a la autodeterminación del pueblo kurdo en Rojava, para que pueda decidir su futuro democráticamente, sin injerencias del régimen turco y con amplia libertad de partidos. Sin embargo, no es aliándose con EEUU, como hace su dirección política y militar, el PYD / SDF, que el pueblo kurdo conseguirá su derecho a la autodeterminación.
La retirada de todas las tropas extranjeras (Israel, Estados Unidos y Turquía) y la retoma de las bases militares rusas en la costa son decisivas para el futuro de Siria y la liberación de toda la región.

Para expulsar a las fuerzas imperialistas del país y de la región, es necesario llamar a una nueva oleada de revoluciones contra las dictaduras árabes, todas ellas aliadas del imperialismo.

La situación en Oriente Medio exige que a cada avance le siga otro. No puede haber paz con el imperialismo, Israel o los regímenes reaccionarios.

Por la construcción de un partido revolucionario

Para llevar adelante la revolución, necesitamos un nuevo partido revolucionario, totalmente diferente del HTS, obrero, socialista e internacionalista.

Las tres fracciones del Partido Comunista Sirio (Youssef, Bakdash y Jamil), que son los principales partidos de izquierda, han traicionado a la revolución al aliarse con la dictadura de Assad desde 1974, y son despreciadas por la población trabajadora siria.

El nuevo partido revolucionario tendrá que construirse al calor de la revolución para influir en la dirección del país y luchar por el poder obrero, hacia una Siria socialista como parte de una federación de países árabes socialistas.

Secretariado Internacional de la LIT


  1. Traducido como Organización para la Liberación del Levante. Milicia suní. ↩︎
  2. Territorio sirio ocupado por tropas sionistas tras la guerra de 1967 y anexado por el Estado sionista de Israel desde 1981 ↩︎

La lucha contra los despidos en Celima ingresa a su fase decisiva

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Después de fracasar en su primer intento, la patronal de Celima ha iniciado un nuevo proceso de cese colectivo, esta vez contra 119 trabajadores. El acto muestra no solo su decisión de llevar hasta el fin su plan de despidos, sino una determinación de clase que busca derrotar a una de las organizaciones sindicales más combativas del país, y que simboliza la resistencia que desatan el reaccionario gobierno de Boluarte y los empresarios. Motivados por una comprensión también de clase ante lo que se enfrentan e interpretan como un abuso sin precedentes, la determinación de los obreros también es pelear hasta el fin. Pero en esta lucha, profundamente desigual en la que se encuentran casi solos, el resultado final no dependerá de ellos, sino del apoyo efectivo que le brinde el resto de la clase trabajadora a través de sus matrices sindicales. Es la hora de la unidad y lucha al lado de estos combativos trabajadores, para garantizar su victoria y anotarle un triunfo a la lucha obrera y del pueblo pobre.

Un primer triunfo

Tres meses de lucha de los obreros de Celima dieron como resultado positivo que la autoridad de Trabajo desestimara en tres resoluciones sucesivas la solicitud de la empresa de iniciar un proceso de cese colectivo contra 216 trabajadores, y ordenó su reincorporación inmediata y el pago de los salarios devengados.

La resolución destaca que la empresa obvió una serie de pasos establecidos en la norma, entre ellos una debida consulta a los afectados, desnudando su actitud arbitraria y prepotente al momento de decidir el despido de ese grupo de trabajadores. Sin embargo, la resolución no se pronuncia sobre el contenido de la solicitud: el cese colectivo, por lo que la empresa quedó expedita para iniciar un nuevo proceso, esta vez contra 119 trabajadores, donde incluye a los mismos de la primera lista, restando a los que en el camino ya renunciaron.

Así, los obreros de Celima ganaron una primera batalla, pero su guerra contra los despidos y la prepotencia patronal continúa firme como el primer día. Lograron este primer paso en un tiempo más breve que otros procesos, debido a su presión con constantes movilizaciones y gracias a la solidaridad y apoyo que recibieron, incluso desde el exterior. Su lucha sigue en pie porque la ley que faculta los ceses colectivos brinda a las empresas la posibilidad de presentar cuantas veces quiera dicha solicitud. De ahí también su justa demanda de fondo, de unir a la clase obrera para poner fin a este abuso.

Solo mientras en Celima se desarrollaba este conflicto, DP World Perú, la multinacional que administra el puerto del Callao, y Ransa, otra multinacional del poderoso Grupo Romero, plantearon el cese colectivo de varios cientos de trabajadores de sus respectivas firmas. Esto muestra que ahora ningún trabajador puede sentirse seguro en su empleo. Cuando el cese colectivo se empezó a aplicar en 2018 los afectados eran pequeñas y medianas empresas, realmente en problemas, tanto que algunas de ellas al poco tiempo terminaron cerrando (Cogorno, BSH). Luego de la pandemia los ceses se extendieron a empresas de todos los tamaños, como ahora a multinacionales, y aunque algunas de ellas no logran la aprobación de la autoridad, la misma medida y el tedioso y largo proceso que deben seguir los trabajadores llevan a muchos de ellos a aceptar la renuncia a su reclamo a cambio de un incentivo económico, permitiendo así que los despidos se consumen.

El nuevo proceso de cese

Celima es una corporación y no escapa a las dificultades que enfrentan todas las empresas en la actual situación de estancamiento económico, pero no está en crisis y lo que hace es un uso abusivo de la norma para justificar los despidos, por las buenas (con el visto bueno de la autoridad) o por las malas, comprando renuncias, y hasta puede judicializar su demanda. Como toda norma, la que establece los ceses colectivos contiene disposiciones generales que permiten cualquier interpretación a favor de los empresarios o de los trabajadores, de tal modo que en este proceso se produce una negociación. Como por lo general no hay acuerdo la autoridad resuelve en diversas instancias. Muchas veces resoluciones favorables a los trabajadores resultan volteadas en la última instancia en favor de la patronal. Se trata de resoluciones con cargas políticas, por ello, en última instancia, dependen de la presión que se realice en este terreno.

La empresa inicia el nuevo proceso de cese con el mismo tufo prepotente del primer día. No cumplió con reponer a los trabajadores en sus respectivos lugares de trabajo y no ha efectuado el pago de los salarios devengados, ordenados por la autoridad. Juegan a desgastar y quebrar la voluntad de los trabajadores. Solo para los efectos de realizar su trámite otorgó una licencia pagada a los despedidos y al mismo tiempo les entregó las nuevas cartas de ceses adjuntado una “sustentación” y un programa de reuniones de “negociación”. Como era de esperar, en estas reuniones formales, la representación patronal no ofrece ninguna salida para preservar el vínculo laboral, ni siquiera el fuero sindical (ha vuelto a incluir a todos los dirigentes en la solicitud de despido). Ofrece lo que siempre ha ofrecido: un incentivo para el retiro voluntario de los trabajadores implicados, lo que estos rechazan en defensa de sus puestos de trabajo.

Cumplidas estas formalidades la patronal presentará su nueva solicitud en la tercera semana de noviembre, y una vez revisada por la autoridad, y si no existen nuevas observaciones, la dará por admitida e iniciará la evaluación del cese. En esta fase se considera la presentación de sustentaciones y descargos, la “negociación” de alternativas de solución, y como no habrá acuerdo, al final la autoridad se pronunciará aceptando o no la totalidad o parte de los ceses planteados. Aun esta decisión seguirá el camio de nuevas apelaciones, hasta una última instancia. Todo esto puede durar por lo menos tres meses más. Peor aún: si no es favorable a la patronal, su prepotencia la puede llevar a la opción de judicializarla, lo que significa al menos 5 o 6 años.  

De este modo la lucha de los obreros de Celima ingresa a una fase decisiva. En ella la sustentación de la empresa como la de los trabajadores será crucial para el resultado final. Pero sobre todo será decisiva la lucha que desplieguen y, sobre todo, la solidaridad que puedan movilizar en favor de su causa, hasta derrotar el brutal ataque patronal.

La defensa del trabajo hoy

¿Qué está en juego aquí? Es claro que está en juego la defensa del derecho más preciado y básico que tiene un trabajador en una sociedad capitalista: el trabajo. Parece contradictorio porque en general esos mismos trabajadores denuncian la explotación y los abusos, ante lo cual muchos sectores, desde “emprendedores” y pequeñoburgueses y hasta cuentapropistas pobres les respondes diciendo: “búsquense otro trabajo”, e incluso justifican los despidos “porque la empresa tiene problemas”.

En la nueva realidad de América Latina y sobre todo en el Perú donde más del 80% de la población trabaja y vive en la informalidad, el trabajo formal y dependiente ha devenido en el privilegio de una minoría, y con ella se ha debilitado la identidad de clase y la consciencia del derecho que se tiene, bajo la actual sociedad capitalista, de un trabajo estable, digno y bien remunerado para todos. El capitalismo en su actual etapa de degradación no es capaz ni de garantizar la explotación de la clase obrera y la empuja a la barbarie. Desclasar a un trabajador es sumirlo en el abandono, mientras es embutido con la falsa consciencia de emprender pensando en hacerse rico algún día, lo que solo sucede en los cuentos. Por ello la defensa del derecho al trabajo siendo vital es también difícil, muchas veces es una batalla con los mismos trabajadores.

Las leyes y las normas reconocen el derecho al trabajo como reconocen el derecho a la educación, la salud y otros que no se cumplen o son vulnerados todo el tiempo. La Constitución del Estado, aún el aprobado por el régimen de Fujimori que recortó derechos fundamentales de los trabajadores, establece que el trabajo es un “derecho” porque “es base del bienestar y un medio de realización de la persona”, (Art. 22), y que, “en sus diversas modalidades, es objeto de atención prioritaria del Estado…” (Art. 23). Por eso, en defensa de estos derechos se desatan luchas y en el mundo hasta revoluciones. 

Dejar en la calle a 119 trabajadores de quienes dependen familias enteras, muchos con padres dependientes de ellos, con numerosos hijos en edad escolar y/o en estudios superiores, con deudas contraídas a cuenta de sus futuros ingresos, en su mayoría compuesto por trabajadores que cuentan entre 20 y 30 años de servicios en la misma empresa, esto es que han hecho su vida en torno a ella; es un tema humano por donde se le mire, tiene un costo social invaluable que no puede ser sometido a negociación alguna como a la evaluación del “estado de pérdidas y ganancias” de la empresa. Y cuando son despedidos producen daños irreparables sobre sus vidas. Esto es lo que el despido significa para un trabajador.

Visto desde otro punto de vista, si esos trabajadores y todos los demás fueran capacitados y tuvieran un trato digno y mejor remunerado, la empresa podría hasta ganarlos a que contribuyan a hacer más eficiente y productiva sus actividades. Pero no: aquí se trata de aplicar el capitalismo salvaje. Aquí se trata de priorizar la ganancia sobre un derecho humano. Por eso luchan los obreros de Celima, incluso con sus mujeres e hijos.

Su lucha es un grito a la clase obrera a defender los puestos de trabajo, en una época donde los despidos se han naturalizado vía los cierres de fábricas, las reconversiones o simplemente por las políticas patronales que intentan imponer formas de trabajo esclavizantes en su voracidad competitiva por las ganancias. Por eso es una lucha que debería comprender a toda la clase trabajadora. Y desde una perspectiva social, es una batalla por la misma supervivencia de la clase obrera como clase, del único sujeto social que, al ser contrapuesto al capitalismo, puede liderar la lucha por derrotarlo y construir un mundo nuevo.

Las falsas razones e inconsistencias de la empresa para justificar los despidos

Aun cuando cualquier despido representa un abuso contra el derecho básico al trabajo, la patronal de Celima no muestra un solo argumento sólido que sustente o justifique su solicitud de cese o la desvinculación laboral de los 119 trabajadores que ha incluido en este nuevo proceso.

En el informe pericial pagado por la misma Celima para justificar los despidos, se arguye las siguientes razones:

“1. Obsolescencia Tecnológica: La maquinaria de CELIMA 1 tiene más de 40 años, lo que afecta la calidad y eficiencia productiva. Los altos costos operativos hacen inviable su funcionamiento.

2. Impacto del Mercado: La demanda de cerámicos fabricados en el Perú ha disminuido drásticamente desde mediados de 2023, agravada por la competencia de productos importados sin aranceles, especialmente de China e India. La entrada en producción de una fábrica de capitales chinos ha deteriorado los márgenes de rentabilidad.

3. Eficiencia Operativa: La paralización de líneas de producción en las plantas existentes y el exceso de personal operativo y administrativo generan costos fijos insostenibles.

4. Análisis Financiero: Los informes de los últimos años muestran una tendencia negativa en ingresos y utilidades, con un alto nivel de inventarios que impacta la liquidez. La reducción de costos operativos es crítica para la sostenibilidad de la empresa.

Y propone las siguientes acciones:

“1. Cierre de CELIMA 1: Se propone el cierre definitivo de esta planta debido a su ineficiencia económica. Las operaciones serán trasladadas a CELIMA 2 y CELIMA 3, que son más rentables.

2. Reducción de Personal: Se identificó un excedente de 119 trabajadores, que no pueden ser reubicados en otras plantas. Se prevé el cese de personal en CELIMA 2 y CELIMA 3 debido a la optimización de procesos productivos.

Primera conclusión: Celima no está en crisis

En todo este escrito, aunque con tono dramático se habla de “graves problemas” que han devenido en una situación de ineficiencia productiva y sobre stocks que afectan “drásticamente la rentabilidad de la empresa” y “ponen en riesgo” su futuro, a lo que se están refiriendo simplemente es a que hay una disminución de sus ganancias. Es decir, no hay una crisis con pérdidas que estén arrojando balances en rojo y generando endeudamiento. Celima goza de buena salud. Sus “problemas” son los mismos que enfrentan todas las empresas del país, unas más que otras. Pero con una enorme diferencia: Celima es una corporación con posicionamiento y dominio de mercado, con un patrimonio evaluado en más de 400 millones de dólares y que es visible por las plantas, maquinarias, terrenos y la red nacional de tiendas que posee, los que le garantizan respaldo financiero para revertir dicha situación, sin mayores “dificultades” ni dolores de cabeza como quedarse en la calle sin nada. Por tanto, en primer lugar y ante todo, hay que reconocer que estamos ante una burda política que pretende priorizar la ganancia al derecho al trabajo, y como tal debe ser denunciada.

Segunda conclusión: los “graves” problemas” que aduce son de su propia responsabilidad

Los “graves problemas” a que se refiere la empresa, se han originados en su propia salsa:

1) Dice: ha aparecido una nueva competencia. Porcelanato Latino es una nueva fábrica de origen chino instalada recientemente en Chilca (sur de Lima) con la misma capacidad productiva de Celima y con una producción de mejor calidad y a menor precio. Perfecto. Se cumplen las “leyes del mercado”. Esa empresa opera en las mismas condiciones y las mismas reglas de juego que lo hace Celima y hacen otros, como Cerámica San Lorenzo, y les gana la partida. Es incongruente, por decir lo menos, que mientras el actual modelo económico de libre mercado fomenta la competitividad, Celima, que es uno de sus grandes beneficiarios, se queje de ella. Toda empresa enfrenta competencias y es responsabilidad de la gerencia preverla y hacerle frente. Celima, como gran corporación que es, en lugar de enfocarse en aprovechar y mejorar sus ventajas, pretende subsanar sus déficits golpeando en el lado más débil: los trabajadores.   

2) Dice: también le afecta la creciente importación de cerámicos de la India que no paga “aranceles”. Es lo mismo. Celima exporta sin aranceles como otros países importan al país sin aranceles, en el marco de las políticas de libre mercado que ha suscrito el Estado y que los empresarios defienden porque también les proveen ganancias. Es decir, no hacen un reclamo sino se quejan de las mismas políticas que defienden. Valga aclarar que los trabajadores estamos en contra del neoliberalismo porque solo beneficia a unos cuantos (como la misma Celima), mientras mantiene en la pobreza al país y a los trabajadores, y estamos a favor de un modelo que de verdad industrialice, desarrolle al país y genere empleos de calidad. 

3) Dice: también que disminuyen las ventas por la contracción del mercado nacional, y que ésta no tiene solución en el corto plazo. Ante esto recordamos que son los mismos empresarios a través de la CONFIEP los que dictan las políticas económicas que se aplican, y que el gobierno que ellos apoyan y defienden es quien las implementa y conduce. Por tanto, una vez más, son ellos, no los trabajadores, los que tienen la responsabilidad de reactivar la economía nacional. Y no la van a reactivar despidiendo trabajadores, que también consumidores.

Se queja, entonces, de problemas generales en los que ellos mismos tienen responsabilidad. Pero al mismo tiempo hay que decir que no se trata de problemas graves que se solo se pueden resolver cesando masivamente a trabajadores, sino de problemas que se encuentran bajo su control y que puedan atender y resolver fácilmente.

Tercera conclusión: todo está dicho y montado para justificar despidos

En realidad, el estudio que presenta la empresa está hecho para sustentar como única salida los despidos. No puede ser de otro modo. Para eso ha pagado por él.

Como una primera solución, por ejemplo, plantea el cierre de la Planta 1 y la concentración de la producción en las plantas 2 y 3. Pero esta medida no es nada nuevo ni menos es forzado. Este cambio ya estaba previsto desde hace diez años atrás, cuando inició la construcción de la planta 3 en Punta Hermosa, que es una moderna megaplanta. Muchas otras empresas, como Coca Cola, también cerraron sus plantas antiguas de las áreas urbanas y se mudaron a la misma zona sin despedir a un solo trabajador. Pero ahora Celima exhibe este cambio ya planificado como pretexto para justificar los despidos que plantea.

Asimismo, mientras dice que concentrará personal en las plantas 3 y 2 al mismo tiempo plantea el despido de trabajadores de dichas plantas. Además, es visible para todos y una simple inspección puede identificar que en la planta 3 falta personal y que muchos trabajadores están siendo obligados a quedarse fuera de sus jornadas de trabajo, infligiéndoles desgaste físico y estrés. Sin embargo, varios trabajadores con puesto fijo de dicha planta han sido incluidos en el cese. 

Cuando se plantea reducir pérdidas disminuyendo personal, el informe trata de esconder burdamente un elefante bajo la alfombra. Los costos laborales de Celima tienen poca incidencia en el volumen de sus costos operativos totales; un hecho que fácilmente se puede verificar si la empresa publicara el detalle dicha información, y en el que podríamos hasta identificar verdaderas joyitas como los salarios onerosos de los gerentes, las dietas y gastos de directorio, los costos de gestión empresarial (el Grupo Enfoca se encarga de la gestión de Celima), los inmensos gastos en publicidad, etc. y muchos gastos superfluos más.

Solo realizando recortes en algunos o varios de estos ítems la empresa puede reducir considerablemente sus costos y mejorar sus márgenes operativos, sin necesidad de prescindir de ningún trabajador. Pero se enfoca solo en despedir, confirmando que este no es una necesidad sino un abuso.

En la misma línea el informe tampoco da ninguna cifra que demuestre consistentemente las dificultades que estarían enfrentando la empresa y las soluciones más globales que está proponiendo. No muestra planes de reorganización productiva, de renovación o innovación tecnológica, de estudios de mercado, de ajustes en sus principales gastos. Tampoco presenta datos precisos sobre el “ahorro” que le significaría aplicar los despidos y en qué medida contribuirían a mejorar sus costos.

Por último, ni siquiera cumple con los requisitos básicos que obliga la norma, tales como demostrar la excedencia de dicho personal, no evalúa otras opciones para evitar los despidos, como la reubicación o la reducción de jornada; y vulnera groseramente la libertad sindical y el fuero sindical, protegidos también por la ley, volviendo a incluir en su lista de despidos a todos los dirigentes y sindicalizados.

El trabajo primero que las ganancias

Además de todo lo dicho, la defensa de los trabajadores tiene varias alternativas para defender el trabajo. Entre ellas las siguientes:

a) Reubicación de trabajadores en la Planta 3, donde es vista la necesidad de mano de obra. Si no es suficiente, se puede reubicarlos a otras empresas del grupo corporativo.

b) Reducción de jornada de trabajo de 8 a 6 hrs., sin reducción de salarios, para dar cabida al personal supuestamente excedente.

c) Y ante las pérdidas, ineficiencias y problemas que se aducen, pueden demandar la apertura de toda la información contable y financiera de la empresa para los auditores de los trabajadores, para conocer su verdadera situación y proponer, sobre esa base, las medidas que garanticen la operatividad de la empresa sin afectar los derechos de los trabajadores.

Las verdaderas razones detrás de los despidos que se pretende

Si no existe verdadero sustento económico, jurídico ni real, ¿por qué entonces la empresa plantea el cese? En primer lugar, para Celima se liquidar o debilitar la organización sindical, que es la que defiende el aumento salarial, las mejores condiciones de trabajo, la seguridad y salud en el trabajo. Ellos mismos dicen: sin trabajo, se acabaron los derechos. Así, para enfrentar a su competencia, la empresa busca tener las manos libres para hacer tabla rasa de los derechos obreros e imponiendo políticas de trabajo esclavizantes. Así es como busca ganar “competitividad”: no con tecnología ni eficiencia, sino abusando de los trabajadores.

No es casual que en la lista de los 119, se incluya a la Junta Directiva en pleno, a los miembros del comité de lucha y activistas reconocidos, y que en su mayoría son trabajadores sindicalizados por muchos años, conscientes de sus derechos laborales. El cese o despido claramente está planteado contra ellos.

En segundo lugar, desde el punto de vista patronal, se trata de liquidar a la principal organización obrera que durante 20 años ha sido ejemplo de combatividad defendiendo los derechos obreros y ejemplo de solidaridad, desarrollando una política de clase, democrática, de autoorganización por la base y antiburocrática.

La lucha debe ganar

Por estas razones, la lucha de los trabajadores de Celima es plenamente justa. Por eso su indignación. Por eso su férrea pelea. Por eso mismo, la necesidad de reforzar el apoyo y solidaridad con su lucha, para que gane en su propósito de hacer respetar su derecho al trabajo, por encima del abuso patronal y su mezquindad que pretende sobreponer a ella la defensa de sus miserables ganancias.

En esta segunda etapa decisiva de su pelea, los trabajadores de Celima van a entregar toda su energía para demostrar en la mesa que les asiste la totalidad de la razón y luchando en la calle para defender esa razón.

Su lucha de hoy sigue siendo un ejemplo para toda la clase trabajadora de lo que hay que hacer para defender los derechos obreros ante la prepotencia patronal. Y su grito de “abajo la ley de ceses colectivos”, es un claro llamado a la lucha unida de la clase obrera para poner fin a este recurso de la que se valen los empresarios para seguir vulnerando los derechos de los trabajadores. Llamamos a renovar y ampliar la solidaridad con su lucha, y demandamos que la CGTP y federaciones obreras hagan suya su pelea preparando y llevando a cabo un paro nacional.

Frente a la realización del Foro APEC… ¡Nos sumamos al paro convocado contra la criminalidad y el gobierno!

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Partido Socialista de los Trabajadores

Esta semana se reúne el foro APEC en Lima, en un ambiente de conflictividad social marcado por el paro nacional convocado por diversos sectores contra el gobierno, por su inacción ante la ola de criminalidad que asola al país y sobre todo a los sectores más empobrecidos.

Desde hace varias décadas, el foro APEC reúne a los países del Asia y pacífico con el fin de promover las relaciones y acuerdos de libre mercado.

Acuerdos que solo benefician a las potencias (en especial a EEUU, Canadá Japón y China) y que traen más dependencia y sometimiento de los países más pobres como el Perú.

30 años de neoliberalismo y acuerdos comerciales de esta naturaleza y que han sido y son presentados por los grandes medios como pilares de desarrollo y progreso, solo han traído beneficios para las multinacionales y los empresarios socios de ellas, quienes se han enriquecido a costa del mayor saqueo del país, la depredación del medio ambiente, la reprimarización y desnacionalización de nuestra economía y la explotación del trabajo precario e informal que se generaliza en el Perú y en las naciones dependientes.

Al mismo tiempo, como producto de este modelo, se han corrompido gobiernos y las instituciones del Estado, convirtiéndolos en botín de mafias de todo tipo, y se ha fomentado el crecimiento de economías ilegales que ahora se desbordan con la expansión del crimen organizado que extorsiona, asesina y descompone todo el tejido social, afectando sobre todo a los trabajadores y a los sectores más pobres y ante la cual no existe respuestas o se responde reprimiendo a los que luchan contra ella, colocando al país en una crisis sin precedentes.

Al foro APEC asisten Biden, el presidente de EEUU que encabeza el apoyo imperialista a Israel en su genocidio del pueblo palestino y que viene a velar por sus intereses económicos y políticos en la región, y Xi Jinping, presidente chino que viene a inaugurar el puerto de Chancay, devenido en un enclave para la expansión de su presencia y negocios en nuestro país y América Latina, y en disputa con la hegemonía norteamericana.

Como sus socios menores, los únicos que pueden complacerse con dicho foro y celebrarlo son los miembros de la CONFIEP, los empresarios angurrientos que despiden masivamente y vulneran derechos elementales de los trabajadores, y que ven en el Foro una oportunidad de generar nuevos contactos y acuerdos de negocios con sus pares que los visitan.

Así, lo único que podemos esperar de este encuentro de bandidos es, de un lado, una mayor presencia de las potencias que dominan y saquean nuestros países y al mundo, y una mayor profundización del modelo que hunde cada vez más a los países pobres, y cuya muestra clara hoy es el Perú, anfitrión de dicho encuentro. 

En esta línea, el odiado régimen de Boluarte y el Congreso, lo único que ha hecho para garantizar el desarrollo exitoso de la cumbre APEC, ha sido encerrar a la población suspendiendo clases, declarando feriados y sellando calles, y sacando a las fuerzas represivas a reprimir el paro y la movilización convocada para estos días.

Si bien la protesta busca llamar la atención del mundo sobre la inacción del gobierno ante la creciente criminalidad que se expande en el país, de contenido es una lucha contra el actual estado de cosas que afecta a los trabajadores y al pueblo pobre: el alza del costo de vida, la carencia de empleos y de servicios básicos de calidad, el asfixiante autoritarismo, la corrupción y la represión criminal del régimen que lo sustenta, y los diversos ataques que sufren diversos sectores como los despidos masivos de trabajadores; descontento encarnados en el gobierno de Boluarte y su Congreso.

Por ello, la salida por la que luchamos es por las mismas banderas con las que insurgió el sur andino hace cerca de dos años: por fuera el gobierno y el Congreso, por castigo a los responsables de los crímenes cometidos, y por una Asamblea Constituyente que nacionalice los recursos naturales, las tierras y las grandes empresas monopólicas y oligopólicas, e instrumente un modelo económico independiente y soberano bajo un gobierno de las organizaciones obreras y populares.

Con estas banderas nos sumamos al paro y las movilizaciones convocadas para estos días, y llamamos a construir desde abajo un verdadero plan de lucha hasta el triunfo definitivo de las reivindicaciones planteadas.

¡Viva el paro contra la criminalidad y el gobierno! ¡Fuera Boluarte asesina, corrupta e incapaz! ¡Abajo el Congreso corrupto y reaccionario!

¡Fuera el imperialismo yanki del Perú! ¡Fuera Biden cómplice del genocidio desatado por el estado sionista de Israel en Gaza!

¡Fuera el dictador y capitalista Xi Jinping! ¡Nacionalización sin indemnización del megapuerto de Chancay y de todas las inversiones chinas!

13 de noviembre de 2024

El momento político y la clase obrera

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Por Víctor Montes

Las paralizaciones y movilizaciones encabezadas por los transportistas los días 26 de septiembre, 10, 11, 12 y 23 de octubre, han abierto un nuevo momento político en el país.

Con los paros y movilizaciones, la acción directa de los sectores populares se ha colocado en el centro de la situación política, mientras el gobierno asesino de Dina Boluarte, así como el Congreso reaccionario, se muestran absolutamente incapaces para solucionar las demandas urgentes de la población, comenzando por enfrentar el accionar del crimen organizado.

De ahí que el movimiento, compuesto por transportistas, choferes, comerciantes pequeños y medianos, mototaxistas, jóvenes estudiantes y trabajadores, mujeres, hombres, niños y ancianos…  rápidamente haya escalado en sus demandas, exigiendo ahora la caída del gobierno y convocando de inmediato a una nueva paralización los días 13, 14 y 15 de noviembre, en plena realización de la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia – Pacífico (APEC, por sus siglas en inglés).

Tan amplia es la simpatía que ha ganado la movilización, que incluso la burocracia sindical de la Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP), controlada por el Partido Comunista (PCP-U), se ha visto obligada a reubicarse y plegarse a la nueva convocatoria, llamando a las bases sindicales a movilizarse (pero no a parar).

Con este cambio de orientación, la dirigencia de la CGTP quieren evitar quedarse fuera del movimiento, e intentar controlarlo para utilizarlo como carta de negociación con el gobierno, que es su política fundamental.

Prueba de esto es que, ante el paro de transportistas del 23 de octubre pasado, la CGTP por medio de su base más sólida, la Federación Nacional de Trabajadores de Construcción Civil, convocó a una movilización “por la paz” para el día siguiente, 24 de octubre, junto a la patronal de la construcción, dividiendo una vez más la lucha, y pidiendo al gobierno atención a sus demandas, cuando la movilización del 23 gritaba la caída de Boluarte.

La respuesta del gobierno

Por su parte, el gobierno también ha percibido el odio de la población, y sabiéndose incapaz de resolver las exigencias planteadas, ha redoblado el discurso represivo iniciando una campaña para tildar de “traidores a la patria” a quienes convocan el paro.

Para tomar control de las calles de Lima y Callao, ha dispuesto la salida de 8200 efectivos de la Policía Nacional (PNP) y 5000 de las Fuerzas Armadas los días del APEC. Y para que no quepa duda sobre su vocación represiva, ha anunciado que enviará un proyecto de Ley al Congreso para que los policías y militares que hieran o maten a alguien “en cumplimiento de su mandato constitucional”, sean juzgados por el fuero militar, y no por el civil, donde hoy se les juzga.

Y el Congreso, jugando “en pared” con Boluarte, aprobó el 6 de noviembre último una norma que modifica el Código Penal y el nuevo Código Procesal Penal, para que la fiscalía no pueda solicitar detención preliminar o prisión preventiva para los policías que, haciendo uso de su arma de fuego, causen lesiones o incluso la muerte.

El Congresista Víctor Flores, de Fuerza Popular, argumentó durante el debate parlamentario que el objetivo de la norma era que la policía, “pierda el temor” de usar su arma, incluídos “los días de franco o si está de vacaciones”. La intención es clara.

Urge que la clase obrera ingrese a la pelea

Un número indeterminado de trabajadores y trabajadoras viene haciendo parte de las movilizaciones. Sin embargo, la inacción de las dirigencias nacionales y los sindicatos, provoca que su participación se realice en forma espontánea y sin vincular sus banderas, como la lucha contra los ceses colectivos o por el aumento de los salarios, entre otras, con las del resto del pueblo.

Esto es un problema pues, desde el punto de vista de la lucha inmediata de la clase trabajadora, se viene perdiendo la oportunidad de colocar la agenda obrera en la palestra nacional, de la mano con las demandas de los sectores populares de todo el país.

Hay que construir una alternativa obrera y revolucionaria desde la lucha

Pero además, el momento político reabre un debate necesarísimo: ¿cuál es la perspectiva política que debe tomar el país? El levantamiento del sur contra Boluarte y el Congreso, durante los meses de diciembre de 2022 y marzo de 2023, respondió a esta pregunta con un programa democrático radical: salida inmediata del gobierno y el Congreso, convocatoria a una Asamblea Constituyente y elecciones generales. Con esto, los pueblos del interior y particularmente del sur del país, expresaron su vocación de cambiarlo todo, apuntando a lo político como tema fundamental.

Sin embargo, hoy, las luchas que recorren las calles no han construido una expresión de ese deseo. Y carentes de una dirección política revolucionaria, y más aún, obrera, se corre el riesgo de que la lucha quede a merced de aventureros reaccionarios y autoritarios, que ofrezcan más represión y xenofobia – la famosa “mano dura” que tantas veces ha encandilado a un Perú “aficionado” a los militares- como fórmula para ganar votos. Represión que, como siempre sucede, solo terminarían cebándose contra la organización y movilización obrera y popular.

Por eso se hace urgente que la clase obrera se sume y tome las banderas de la movilización, pero dándoles un contenido de clase frente al Estado y su represión. Solo una dirección obrera y revolucionaria, puede encaminar la movilización obrera y popular hacia la caída, no solo de Boluarte, sino de toda la corrupta democracia patronal y a sus partidos políticos que mantienen relaciones simbióticas con las más altas esferas del crimen organizado, y recuperar el país del modelo económico neoliberal de Odebrecht y compañía.

En este sentido, buen ejemplo nos han dado los trabajadores de Celima que, enfrentando en las calles el proceso de cese colectivo que les viene imponiendo la empresa, salieron el 23 de octubre a denunciar al gobierno y a impulsar la realización de un paro nacional combativo y efectivo, en todas las fábricas minas y centros laborales del país. Ese es el camino que debe seguir el conjunto de la clase trabajadora, que sufre día a día, junto al abuso y la prepotencia patronal, los embates de la criminalidad.