Inicio Blog Página 7

Enfrentando un abusivo cese colectivo

0

Escribe Manuel Fernández, dirigente obrero del PST

Desde el 6 de agosto del 2024 los trabajadores de Celima enfrentamos el nefasto Cese Colectivo aplicado por la patronal.

En un primer tramo y luego de tres meses, la Autoridad de Trabajo desestimó el proceso contra 216 trabajadores y ordenó la reposición inmediata y el pago de los salarios devengados. Pero la empresa se mantuvo firme en su abuso: no solo incumplió la resolución e inició una demanda contenciosa contra ella, sino procedió a presentar un segundo cese colectivo, esta vez contra 119 trabajadores. En este nuevo cese incluye a los mismos de la primera lista, restando a los que en el camino renunciaron; es decir, 86% de sindicalizados, la directiva y a todos los luchadores reconocidos.

Este nuevo proceso ya fue admitido y a la fecha se encuentra en trámite. Un trámite burocrático y engorroso diseñado solo para ganar por cansancio a los trabajadores y que puede extenderse hasta más de un año.

El primer resultado fue fruto, en realidad, de la lucha constante que emprendimos como Sindicato desplegando movilizaciones y plantones que nos hizo ganar la simpatía y apoyo solidario de importantes sectores obreros y que obligo a las centrales a interesarse por nuestra lucha.

Ahora esta lucha continúa, superando los 180 días sin salario, sin trabajo y en las calles, y con una sola determinación: derrotar el plan patronal que con el pretexto de un “exceso de personal” busca destruir nuestra organización sindical, que es uno de los referentes combativos de la clase obrera peruana.

Una norma hecha a medida de los intereses patronales

Los ceses colectivos son desde hace años una amenaza permanente contra los trabajadores. Papelera Atlas, Papelera Nacional, Hialpesa, BSH, Cogorno; y estos días San Lorenzo, Celima, Ransa y DP World, en promedio más de un centenar de sindicatos hemos pasado y pasamos por esta medida.

Con esta arma las patronales vienen reduciendo y hasta desapareciendo sindicatos, reemplazando mano de obra con derechos ganados por mano de obra sin derechos ni sindicatos; todo con el objetivo de infligir una derrota al conjunto de la clase obrera. Ante esto nuestra base le ha salido al frente, lo resiste con todas sus energías en el terreno legal y en las calles, y llama a la clase obrera a unirnos para enterrar esta norma abusiva y a defender nuestro derecho al trabajo y por mejoras salariales.

A su vez, en el momento actual una ola de huelgas obreras también enfrenta el mismo plan de ataques patronales que se resiste a resolver los pliegos de reclamos. En las empresas Cartonplas, Holcim-Agregados Calcáreos, Insumex y Forte los obreros llevan en promedio más de 60 días en huelga sin que se atienda la solución a sus pliegos de reclamos.

Unidad obrera para romper el ataque patronal

Todo esto nos muestra que, para ganar, no basta la acción heroica de los sindicatos aislados. Para derrotar el cese colectivo en Celima y alcanzar las soluciones efectivas a los pliegos de los sindicatos en huelga, necesitamos unirnos como clase trabajadora, en especial los que estamos luchando, para organizar acciones centralizadas, preparar un Plan de Lucha y un Paro Nacional.

Esta responsabilidad recae principalmente en nuestras direcciones de la Fetrimap y la CGTP. Pero ellas están enfocadas en gestionar trámites ante la Autoridad de Trabajo antes que cumplir su principal misión que es unificar y organizar la lucha.

No se trata de enfrentar a algunos malos empresarios que incumplen la ley, o acotar tal o cual norma cuanto todas ellas se supeditan al interés patronal.  Se trata de que levantemos una salida obrera en defensa de nuestros derechos, esto es luchar por la derogatoria de los ceses colectivos y de la suspensión perfecta, y de hacer cumplir los derechos a la negociación colectiva, el derecho irrestricto a huelga y a las libertades sindicales.

Es hora de ponernos de pie todos para luchar hasta derrotar los ataques patronales.

Celima: 180 días de lucha ejemplar

0

La clase obrera tiene en la lucha de los obreros de Celima que enfrentan un brutal cese colectivo un ejemplo del camino a seguir para enfrentar y derrotar los ataques patronales: luchar unidos, firmes y con las banderas justas.

Hace seis meses se aplicó el cese colectivo en Celima y el sindicato no ha dejado de luchar ni un minuto. Contra la orientación de los asesores y las propias dirigencias de la FETRIMAP y CGTP que dicen “vayan a buscarse un trabajo” mientras “resolvemos el problema” con escritos y gestiones, con una dirección combativa el sindicato ha priorizado la lucha en la calle.

No es nada fácil porque no hay salarios y se debe sostener familias mientras se lucha, y se debe mover a la misma base que continúa trabajando bajo temor y presión de la empresa, realizando asambleas y puerta de fábrica para mantener unidos a los trabajadores. Y, para peor, se lucha en las peores condiciones: el aislamiento nacional por el repliegue de las luchas y el crecimiento de los ataques patronales, ambos alentados por la modorra burocrática de las direcciones.

Así, han realizado numerosos plantones y movilizaciones, dos de ellas en el centro financiero de San Isidro y una en las mismas fiestas de navidad con un acto que contó con la participación solidaria de diversas organizaciones. Su mismo llamado a enviar solidaridad económica ha sido acogido por múltiples organizaciones, personalidades y activistas que han aportado y aportan recursos que han permitido hasta ahora sostener la lucha.

Estas acciones no solo son acompañadas de canticos combativos, sino en ellas también se comparte mucha solidaridad en torno a modestas meriendas; se cuenta con la compañía de hijos, esposas y familiares llevando carteles, y son animados por un compañero disfrazado de Tigre que realiza parodias y alegra a los participantes. 

Su lucha trasciende en el exterior desde donde siguen llegando múltiples pronunciamientos de solidaridad, y hasta se realizan actos y plantones en diversas embajadas peruanas.

Con la inspiración de esta lucha no es casual que se libren huelgas heroicas en varias bases, y que se cree un ambiente que obliga a la FETRIMAP y CGTP a realizar al menos algunas movilizaciones centralizadas de solidaridad con su lucha.  

Todo esto es así por una sola razón: por su dirección, constituida por una vanguardia de dirigentes curtidos en la lucha con una trayectoria de más de 20 años, y que tienen una comprensión de clase: saben que esto no se resuelve en el Ministerio sino en las calles, y saben que los derechos se defienden luchando cueste lo que cueste de manera unida y organizada. Y lo hacen dándose una política justa para que la lucha gane: llamando a la unidad de la clase obrera para derrotar los ataques patronales y los ceses colectivos.

Los compañeros luchan para ganar. Pero al mismo tiempo saben que, por la coyuntura favorable a la patronal, el resultado depende de que se desencadene la acción unida de la clase trabajadora y por ello insisten en este llamado y en la exigencia a la FETRIMAP y CGTP para que unifiquen la lucha con un plan de lucha y un paro nacional.

De este modo, su acción tiene un efecto educador sobre el activismo obrero. Y al esforzarse para superar las acciones dispersas y aisladas y dirigir las fuerzas unidas de los trabajadores contra la patronal y el gobierno con un programa que recoja los verdaderos problemas obreros (como la derogatoria de las normas de cese colectivo y de suspensión perfecta), ofrece un camino que no solo garantice el triunfo de su lucha y el de las bases en conflicto, sino que contribuya a un cambio de la misma coyuntura para hacerla favorable a los que pelean.

De aquí la necesidad de apoyar su pelea y de hacer más grande la solidaridad con su lucha. Su victoria no solo será un triunfo de toda la clase obrera peruana señalándole claramente que el camino es el de la lucha, decidida y unida, y fortalecerá a su núcleo de vanguardia con nuevos miembros y referentes para avanzar en la construcción de la nueva dirección revolucionaria que necesitamos para ir por más.

¿Es posible “salvar” esta “democracia”?

0

Por Víctor Montes

Pocas veces se puede ver con tanta claridad que el Congreso es una cueva de delincuentes. Ya no bastan los “mocha sueldos”, “come pollos”, etcétera. Ahora sabemos que incluso montan redes de prostitución al interior del parlamento para asegurar votos a cambio de favores sexuales. Y para que nadie se entere, asesinan a las personas implicadas, al igual que las bandas de extorsionadores que pululan por el país.

No es extraño, entonces, que el 88% de la población, según un reciente estudio de Ipsos, manifieste su rechazo.

¿A qué se debe esta situación? ¿Cómo nos afecta a los trabajadores, trabajadoras y al pueblo pobre? ¿Existe alguna posible salida?

Una “democracia colonial”

A diferencia de lo que dicen los medios de comunicación patronales, y también muchos de los medios “alternativos” que se precian de “democráticos” y “progresistas”, el basurero en el que se ha convertido el Congreso no tiene que ver, fundamentalmente, con las cualidades o el grado de instrucción de las personas que postulan al Congreso. Sino esencialmente, con el carácter prácticamente colonial de la economía del país controlada por el capital extranjero, bajo la continuidad del modelo económico neoliberal.

Un modelo y una “democracia” que actúan contra los grandes intereses populares e incluso, verdaderamente nacionales, entendiendo a la nación como la inmensa mayoría del pueblo pobre y trabajador.

Por eso, esa “democracia”, elección tras elección, solo ha podido burlar las expectativas de cambio de las clases populares, y ha perpetuado la entrega de las riquezas del país. Ha reforzado la impunidad patronal para explotar a la clase trabajadora. Ha reprimido y asesinado a quienes protestan. Y por supuesto, ha blindado a los asesinos del pueblo, tanto policías como militares y políticos.

Todo se compra y se vende

Pero los servicios prestados por esa “democracia” no son gratuitos. El Estado es un enorme botín, con recursos y acceso a dinero para quienes lo administran. Para tener una idea, sumando todos los ingresos que por ley se les asigna, el sueldo parlamentario ha ascendido, en 2024, a 26 mil 17 soles por mes… ¡23 veces el actual (y miserable) sueldo mínimo! No es extraño que el mayor anhelo de los congresistas sea la reelección.

Y junto al sueldo oficial, se encuentra la corrupción, que no es otra cosa que la venta del poder a las grandes empresas, como Odebrecht o las mineras. Pero también a los grandes negocios informales e ilegales (la minería, tala o pesca ilegal, o al narcotráfico), así como a los mercaderes de la educación superior, como los Acuña, los Luna y etc.

Desde Perú Libre, hasta Renovación Popular. Desde Alianza Para el Progreso, hasta el “Bloque magisterial”. Desde Acción Popular, hasta Podemos Perú y Avanza País… con Fuerza Popular, por supuesto, a la cabeza. En total, son 13 las bancadas en las que está dividido el actual Congreso, cada una buscando asegurar sus intereses, y cada cual más servil que la otra a los diversos sectores empresariales que succionan la riqueza del país y pagan sus servicios.

De ahí que la degeneración y descomposición parlamentaria, que tiene su correlato en la podredumbre del gobierno y su Consejo de ministros, y en el avance del autoritarismo, sea el producto legítimo y natural del dominio capitalista del país.

¿Es posible salvar la “democracia”?

Entendida así, desde una perspectiva obrera, la democracia colonial y patronal, que fortalece su cara autoritaria para asesinar impunemente a los que luchan, ni merece, ni puede ser salvada.

Y sin embargo, a eso se reduce toda la preocupación de las organizaciones que se dicen “de izquierda” en el país. Desde Nuevo Perú, hasta el Partido Comunista y Patria Roja, pasando por los más diversos grupos estudiantiles y ONG´s, así como por sus representantes más conocidas, Sigrid Bazán, Indira Huilca, etc. Todos proponen “recuperar la democracia”… lo que para esos grupos significa ganar las elecciones.

Lo que no reconocen esos mismos partidos, organizaciones y personalidades, es que fueron ellos los responsables de la desilusión de las masas con esa “democracia”.

¿Por qué afirmamos esto? Primero, porque esas organizaciones y partidos renunciaron a hacer realidad, en 2001, la caída completa de la constitución de 1993. Aceptaron su continuidad y con ella, la del modelo económico neoliberal que nos ha convertido en un país miserable, como puso en evidencia la pandemia, y dominado casi colonialmente por el capital extranjero.

En segundo lugar, porque una y otra vez han levantado expectativas falsas en diversos candidatos y candidatas que, cuando ganaron, terminaron abandonando sus ofrecimientos de campaña para pasarse a la defensa del modelo económico neoliberal, y a la extensión de las redes de corrupción dentro del Estado.

Y tercero, porque ellos mismos han actuado igual a los partidos patronales tradicionales: robaron y se corrompieron. Dando herramientas a los partidos patronales reaccionarios a golpear a los sectores que votaron por ellos.

La salida está en la lucha por el poder obrero y popular

Si en algo tienen razón, esas organizaciones que se dicen “de izquierda”, es que tras la desazón con la democracia, se levanta el peligro del advenimiento de un régimen autoritario, tal como sucedió en los 90 con Fujimori.

Y sí, el fracaso de la democracia y de sus auspiciadores “de izquierda” desmoraliza a las masas, comenzando por las “clases medias”, los profesionales y pequeños empresarios que comienzan a exigir, tras su frustración, “mano dura”. Con mayor razón si el país se sumergido en una espiral de violencia criminal.

Por eso resulta urgente que se levante una alternativa obrera y popular. ¡No hay posibilidad de “salvar” o “recuperar” esta democracia colonial, asesina, corrupta y patronal!

Es, por el contrario, preciso echarla abajo, como plantearon los compañeros del sur durante su levantamiento, entre diciembre de 2022 y marzo de 2023, para construir un nuevo Estado y una democracia obrera, campesina y popular que realmente represente los intereses del pueblo peruano. Esta aspiración, que se manifestó en la consigna de Asamblea Constituyente, es completamente justa y necesaria, y sigue representando hoy, ese anhelo de cambio profundo y radical.

Sin embargo, esa lucha que fue ahogada en sangre, y traicionada por las dirigencias nacionales “de izquierda”, requiere que el poder pase a manos de las organizaciones de lucha de los trabajadores y el pueblo para que sus más sentidas demandas, incluida la Asamblea Constituyente, se hagan realidad, delineando un Estado bajo el control del pueblo, donde todo representante sea elegido y revocado en forma directa, y donde ninguno perciba un sueldo mayor al de un maestro o maestra de escuela, entre otras medidas que garanticen el verdadero control de los trabajadores, trabajadoras y el pueblo pobre, sobre el Estado y el país.

Las banderas de nuestra lucha

0

Cuando el sábado 16 de noviembre, la familia de Sheyla Condor encontraba por propia mano el cuerpo de su hija, descuartizada dentro de una maleta, en el departamento del suboficial de la PNP Darwin Condori, el país volvió a mirar con absoluta nitidez, todos los elementos que componen la barbarie de la violencia machista.

Una historia repetida

En esencia, el feminicidio de Sheyla Cóndor no es distinto a otros casos. Sheyla era una mujer joven (tenía 26 años). Asesinada por un hombre que, siendo policía, se supone representaba la ley. Una persona que debería cuidar a otras, pero que utilizaba su poder para dañar.

Esto mismo le sucede a miles de mujeres violadas, golpeadas, insultadas y otras, asesinadas, por sus parejas o exparejas, incluso familiares directos (padres, tíos, primos…) … aquellas personas que supuestamente las aman o las han amado, son sus principales victimarios.

Por su parte, las instituciones del Estado, con su inacción y prejuicios machistas, abonan a la violencia. Con Sheyla, la policía falló, por espíritu de cuerpo y por prejuicio, al negarse en dos ocasiones, una en Santa Anita y la otra en Comas, a atender la denuncia de desaparición que presentaron la madre y el padre de Sheyla.

Pero también la justicia falló. Pues teniendo denuncias por violación, el suboficial PNP Darwin Condori seguía en su puesto en la comisaría de Santa Luzmila. Libre para continuar abusando de las mujeres, y finalmente asesinando a Sheyla Condor.

No debe extrañar, pues, que en este contexto, una gran parte de las mujeres que sufren violencia, o se encuentran en peligro de ser asesinadas por sus parejas, exparejas, etc., no acudan a la policía a denunciar, y prefieran callar, o buscar las salidas que tengan al alcance.

Violencia creciente

Y es que, con 170 feminicidios registrados (13% más que en 2023) y 7097 notas de alerta de mujeres desaparecidas (un incremento de casi 37% respecto del año anterior), el 2024 se ha convertido en el año más violento contra las mujeres en lo que va del siglo, tomando en cuenta, además, que en el país el feminicidio se sanciona como tal, solo desde 2013.

FEMINICIDIOS ENTRE 2013 – 2024
20131312019148
2014932020137
2015842021141
20161072022147
20171312023146
20181502024170

Estado (patronal) feminicida

Puede parecer contradictorio, pero es bajo el gobierno de la primera mujer en ejercer la presidencia, que nuestras vidas han estado más amenazadas. Esto, en medio del incremento de la violencia criminal (que necesariamente incluye la trata de personas, una enorme mayoría de ellas, mujeres obligadas a prostituirse), y la más absoluta incapacidad del Estado para hacer frente a esta problemática.

En el presupuesto 2023 y 2024, el gobierno ha destinado en promedio el 0,30% del mismo para la lucha contra la violencia hacia las mujeres. Ese es el mayor indicador de cuánta importancia le están dando al problema, que la OMS define como pandemia.

Y no podía ser de otra forma, si hasta en el Congreso de la República se compran votos con favores sexuales, convirtiendo a mujeres en piezas de pago por decisiones políticas. Y cuando corren el riesgo de ser descubiertos, las asesinan a balazos, en plena calle, tal como ocurrió con Andrea Vidal, ex trabajadora del Congreso implicada en el caso de la red de prostitución creada por el Jefe de la oficina legal y constitucional del Congreso, Jorge Torres.

Para acabar con la violencia hay que luchar

Y es que la opresión de la mujer, de la cual la violencia machista y el feminicidio son su expresión más brutal, es funcional al dominio capitalista, razón por la cual los gobiernos son incapaces de darle solución.

A diferencia de lo que proponen las feministas burguesas, con sus ONG’s y sus partidos reformistas, no será ganando elecciones y proyectos de ley, que lograremos poner fin a la violencia machista y la desigualdad de la mujer.

Sí, debemos exigir más presupuesto para las acciones contra la violencia hacia las mujeres y muchas cosas más. Pero el único camino que muestra la historia que ha logrado imponer las demandas de quienes sufren opresión y explotación es el de la movilización masiva. Y en esa movilización contra la violencia machista, los feminicidios, las violaciones y un largo etc., nos encontraremos en unidad de acción con todas las mujeres.

Ese camino que abrió la gran marcha “Ni una menos”. Sin embargo, ese movimiento fue cooptado rápidamente por las instituciones del Estado, con el silencio cómplice de las ONG’s feministas. Y fue convertido por las marcas comerciales y demás herramientas del capital, para limar su filo combativo, en un paseo más.

Por eso, dentro de esa lucha, las mujeres trabajadoras y pobres debemos organizarnos y levantar, además de las banderas ya planteadas, la lucha contra la brecha salarial (menor pago al realizar los mismos trabajos que los hombres), que en el Perú es de 27% y es usada por los patrones para empujar a la baja los salarios, y somete a las mujeres trabajadoras a la miseria. Y contra los despidos masivos, que nos afectan a nosotras, a nuestras hermanas, madres o amigas, pues las mujeres somos las primeras en ser echadas a la calle cuando las empresas deciden despedir.

Lo mismo en la lucha contra el hambre, que se cierne sobre nuestras familias, desde los comedores populares y las organizaciones barriales. Y por supuesto, por la remuneración del trabajo del hogar, que en la actualidad equivale aproximadamente al 20% del PBI, realizado mayoritariamente por mujeres sin recibir nada a cambio, más que opresión.

Todas estas demandas, deben llevarnos a la movilización, y en ella, a encontrarnos con nuestros compañeros, hermanos, padres, tíos y primos, trabajadores y pobres como nosotros, para enfrentar al gobierno asesino y al Congreso corrupto, sin depositar ninguna confianza en la policía y la justicia machistas, para conquistar en las calles nuestro derecho a una vida digna, sin violencia ni feminicidios, donde podamos ser, como dijo Rosa Luxemburgo, revolucionaria y socialista polaca, económicamente iguales, humanamente diferentes, y completamente libres.

LEY 32242: Organizar la lucha unitaria desde las bases para derogarla

0

El 11 de enero el diario El Peruano publicó la Ley 32242, que establece la destitución automática de directores, profesores, auxiliares y personal administrativo de los centros educativos, tantos públicos como privados. Y tal destitución de oficio será “sin proceso administrativo y con impedimento de ingreso o reingreso a la Carrera Pública Magisterial…” (ítem 49.6)

Esta ley, que modifica el Art. 49 de la Ley de Reforma Magisterio, fue aprobada por el Congreso el pasado 2 de diciembre de 2024 y enviada al Ejecutivo para su revisión. Sin embargo, no realizó ninguna observación, lo cual no sorprende, ya que no es la primera vez que este Ejecutivo permite la promulgación de leyes impulsadas desde el Congreso.

Cabe recordar que la figura de destitución (Art. 49) ya existía en la Ley de Reforma Magisterial desde 2015, durante el gobierno de Humala. 

Lo novedoso es la modificación del Artículo 49 (ítem 49.6), que establece la destitución automática sin que medie una investigación previa, un proceso administrativo o la posibilidad de ejercer el derecho a la defensa por parte del acusado.

Causales igualadas

En la lógica del abuso de poder, la norma iguala o coloca en una misma jerarquía las figuras de, por ejemplo, el “no presentarse a la evaluación de desempeño docente sin justificación” (a) con el “condenado por delito doloso” (b), o el “condenado por delito contra la libertad sexual…” con el “delito de apología del terrorismo, o delito de terrorismo” (c), o “concurrir al centro de trabajo en estado de ebriedad o bajo los efectos de alguna droga” (g). O peor aún, señalar faltas como “Inducir a los alumnos a participar en marchas de carácter político” (h-ítem 49.2) para destituir. No son lo mismo. Es un absurdo equiparar a todas en un mismo plano.

Solo basta mencionar que en el 2015 los jóvenes de todas las edades (escolares, universitarios y trabajadores) se movilizaron para derrotar la ley pulpín. En el 2020 la presencia de la juventud en las calles fue determinante para lograr la renuncia de Manuel Merino a la presidencia del Perú. En ambos casos ningún maestro tuvo que “inducir” a los jóvenes para que luchen por sus derechos.

Por cierto, hoy existen distintas formas de organización independiente de adolescentes y jóvenes por fuera de los colegios. La norma punitiva insiste en culpar a los maestros por la manifestación de los jóvenes en las calles. Por ello lo tipifica como causal de despido inmediato, lo cual también es una aberración.

Quién califica la inocencia o culpabilidad

Ahora, basta con ser señalado por un funcionario, un padre de familia o incluso un denunciante anónimo para ser destituido de inmediato, sin que se requieran pruebas ni se permita ejercer el derecho a la defensa para demostrar la inocencia. 

Es más, la destitución será ejecutada por el funcionario de la UGEL, la DRE y/o el Minedu, según corresponda (ítem 49.5).

Destruir la organización sindical y eliminar a su vanguardia

Con esta ley reaccionaria, el gobierno y su aliado, el Congreso —ampliamente cuestionado por corrupción—, dan un paso más en su ofensiva contra los trabajadores. Esta vez, descargan su ira sobre el magisterio, buscando destruir su organización sindical y deshacerse de su vanguardia combativa, expulsándolos del sistema educativo de manera definitiva y sin posibilidad de reingreso.

Qué hacer

Se percibe un creciente malestar en las bases y un lento pero progresivo debate en contra de esta ley reaccionaria. 

Es necesario fortalecer este proceso, impulsando la discusión en cada colegio sobre los alcances y peligros de esta norma. Asimismo, se debe preparar una respuesta organizada, basada en la movilización unitaria del magisterio, con el objetivo de derrotar la ley 32242 y lograr su derogación, antes de que se dé a conocer su reglamento.

Corresponde a las direcciones del SUTEP y la FENATE estar a la altura de las circunstancias y responder a las necesidades de las bases, liderando esta lucha con firmeza y unidad.

106 años de la conquista de las 8 horas

0

En un día como hoy, el 15 de enero de 1919, la clase obrera peruana conquistó el reconocimiento de la jornada 8 horas, una conquista que marcó la emergencia de la organización, lucha y consciencia de la clase obrera en nuestro país.
Desde entonces han pasado 106 años y este hecho es motivo suficiente para reflexionar sobre su significado en el momento actual que atraviesan los trabajadores.
Para recordar la fecha, la CGTP organizó una movilización y concentración obrera hacia el Ministerio de Trabajo, al mismo tiempo para reclamar por la solución de los ceses colectivos que afectan a varias bases, en especial a los obreros de Celima, y las huelgas por pliegos de reclamos que sostienen varias bases.
La jornada contó con la presencia combativa de un grupo de sindicatos y entre uno y hasta dos centenares de trabajadores, cada uno portando sus banderolas, y en la que se notó la furia que sienten ellos ante la desenfrenada embestida patronal que está barriendo todo tipo de derechos laborales, bajo el aliento y apoyo de la reacción de derecha aupada en el poder con Dina Boluarte.
De alguna forma la marcha, aunque poco concurrida y circunscrita al Ministerio de Trabajo, es una respuesta que al menos mantiene viva el espíritu de lucha y la esperanza de las bases en conflicto para alcanzar una solución justa.
Sin embargo, una celebración de los 106 años de la mayor conquista obrera se merecía algo más grande, sobre todo en el actual momento que las bases resisten los ataques patronales y en varias de ellas incluso con largas huelgas y movilizaciones en las calles, de las cuales el mayor ejemplo es el Sindicato Celima enfrentando el segundo cese colectivo aplicada por la empresa.
La marcha de hoy, convocada apenas hace algunos días, sin ninguna preparación y menos sin ninguna bajada a bases, es una muestra de cómo la dirigencia de la Central toma la celebración de la conquista histórica de las 8 horas, y de cómo responde a las luchas que desde diferentes bases enfrentan y resisten los ataques patronales. Esto es: responden solo para cumplir.
En tal sentido, la marcha no conquista nada, y, por su convocatoria aislada no sirve ni al propósito de construir y desarrollar un plan de lucha unitario. Solo sirve para que los dirigentes de la CGTP y la FETRIMAP hagan la finta de que están luchando. Y, de paso, para darle tribuna a congresistas de “izquierda” como Sigrid Bazán, que se llenan la boca de radicalismo mientras hacen parte del podrido Congreso que sostiene al gobierno de Boluarte.
Esta situación nos indigna, y debe indignar a los trabajadores más conscientes. En 1919 conquistamos las 8 horas luchando con una huelga general que involucró a todos los sindicatos. Una huelga que se inició en las fábricas textiles de Lima y Vitarte –el 21 de diciembre– y que día a día se fue extendiendo a todas las bases obreras gracias al tenaz trabajo y consecuencia de los activistas obreros, hasta hacerse general ganando el apoyo de amplios sectores como los estudiantes universitarios. Esta lucha costó persecución y cárcel de 200 activistas obreros, y fue precedida por 14 años de diversos enfrentamientos y huelgas obreras que costaron la vida de varios compañeros y compañeras.
Ante este ejemplo, la actuación de la dirigencia de la Central no tiene absolutamente ningún punto de comparación. Al contrario, es una verdadera vergüenza.
Esta actuación es más grave porque no ofrece una salida a las luchas que libran las bases, como el de Celima y las huelgas en distintas bases que llevan ya dos meses, acusan desgaste y no tienen solución ni perspectiva.
Nuestra clase obrera es numerosa, cuenta con infinidad de organizaciones y ha acumulado experiencia de lucha. Lo que necesita en la hora actual es su acción unida, empezando por unir a los que están en conflicto y poner en marcha un plan de lucha y preparar un Paro Nacional. Todo esto es tarea de la CGTP y la FETRIMAP. ¿Para qué están sino es para unificar y organizar la lucha? Pero estos dirigentes lo que hacen es mantener aislado cada lucha y las enfoca a que cada cual encuentre sus soluciones en el MT, de la mano de sus abogados.
Es exactamente lo opuesto a lo que hicieron los que conquistaron las 8 horas. Ellos unieron a toda la clase obrera organizando un comando de lucha con un delegado por fábrica, impulsaron una huelga general, llamaron al apoyo de toda la población y lucharon denodadamente hasta lograr la conquistar del decreto que reconoció las 8 horas.
Esto tiene que ver con otra característica que tuvo esta lucha: su dirección. Fue una dirección política revolucionaria (el anarcosindicalismo), con Gutarra, Portocarrero, Fonken, Lévano. Ellos creían y trabajaron por la organización, concientización y lucha de la clase obrera, y fue así como llegaron a liderarla para lograr esta victoria histórica de los trabajadores.
Ninguna comparación con los actuales dirigentes de la Central, conciliadores, reformistas y burócratas, solo interesados en tener el control de los organismos obreros para usarlos para sus propios fines, entre ellos las elecciones, en la que aspiran alcanzar algunas curules y cargos ministeriales y/o regionales.
En resumiendo, decimos que el drama que vive la clase obrera desde antes, y que hoy lo sufrimos más por la recargada ofensiva patronal, se reduce a su dirección conciliadora, reformista y burocrática.
Los trabajadores necesitamos formar otra dirección, verdaderamente revolucionaria como fue la dirección que conquistó las 8 horas. Esta es la dirección que aspiramos construir desde el PST junto a los mejores luchadores y luchadoras de la clase obrera, y sin otra bandera y compromiso que los de la clase obrera, que es un todo, entre sus necesidades inmediatas e históricas.
Para dar pasos en este camino, desde el punto que nos encontramos hoy, de profundo retroceso por culpa de esas direcciones, es importante lograr pequeñas conquistas. Lograr el triunfo de las luchas que están en curso, como la de Celima y de otras bases.
Para lograr estas conquistas se precisa unir las luchas coordinando los conflictos, llamando al apoyo de los sectores combativos. A su vez, exigir a la dirigencia de la CGTP y FETRIMAP, que unifiquen la lucha de la clase obrera en torno a un Plan de Lucha y la preparación de un Paro Nacional.
La lucha y esfuerzo de los activistas obreros para llevar a la práctica esta tarea, será el mejor homenaje que le rindamos a los que con su ejemplo arrancaron la primera y mayor conquista de la clase obrera peruana hace 106 años.

¡Unamos las luchas obreras y en torno a los que luchan, como el Sindicato Celima!

0

¡Por un Plan de Lucha y un Paro Nacional que derrote los ceses colectivos y conquiste las soluciones de las bases obreras en conflicto!

Los obreros de Celima en lucha contra un abusivo segundo cese colectivo declarado por la patronal, ingresan a la fase decisiva de su pelea. En los próximos días y semanas se producirán las reuniones de “conciliación” después de las cuales la autoridad decidirá si la solicitud empresarial es aprobada o rechazada.
Los trabajadores no confían –ni tienen porqué hacerlo–, en que por más que le asisten todas las razones ante la pretensión patronal, la autoridad vaya a resolver a su favor. La autoridad no es “independiente”, y más aún la actual que representa a un gobierno que en su podredumbre y aislamiento se aferra en el último recurso que le queda y que es el apoyo patronal.
La defensa legal es importante, pero los dirigentes que depositan toda la confianza en ella para la resolución favorable del conflicto hacen mal porque eso equivale a depositar confianza en el gobierno de Boluarte, y a depositar confianza en la misma legalidad en la que la patronal basa su sistema de explotación y la garantía de sus ganancias.
Además, el momento actual es de ofensiva patronal en todos los terrenos: los ceses colectivos se han extendido, como mancha negra, sobre muchas fábricas produciendo despidos masivos (San Lorenzo, DP World, Ransa, Ethernit, entre otros), los pliegos no tienen solución o si se resuelven son con miserias, incluso si los sindicatos libran largas huelgas (Holcim-Agregados Calcáreos, Retaíl, etc). La patronal aprovecha en momento reaccionario abierto por el gobierno desde la represión criminal a la rebelión del sur, como de la parálisis de la CGTP que muy poco hace para canalizar la enorme bronca y odio obreros y popular contra Boluarte y su podrido Congreso.
Es más, en circunstancias mejores la autoridad ha resuelto no una sino muchas veces a favor de los empresarios. Solo recordemos el caso de Hialpesa, emporio empresarial textil que declaró el cese de 200 trabajadores incluido a todos los afiliados y dirigentes del sindicato, la autoridad dictó resolución favorable a la empresa.
Por eso, confiar solo en la defensa legal conlleva a esto, y conduce a aceptar el resultado final que le da razón a la empresa. Es distinto cuando se pierde luchando y agotando todas las posibilidades, lo que al menos deja lecciones para los que vienen después.
La única garantía que tienen los trabajadores para defender sus derechos y sus aspiraciones para ganar otros, es mediante la lucha. No fue un “recurso legal” el que conquistó el derecho a la jornada de 8 horas. Y todos sabemos que ningún Pliego se resuelve “dialogando” con la patronal. Todo lo que tenemos nos ha costado sacrificios y mientras los capitalistas ganan cada vez más, porque precisamente no ha faltado luchar.
Los obreros de Celima tienen esta comprensión y por eso los vemos peleando sin cesar, con sus mujeres e hijos, incluso en los días de fiesta. Así ellos lograron derrotar el primer cese y ahora esperan derrotar el segundo.
El caso ahora es cómo enfrentar la última fase de la pelea donde la autoridad puede resolver –en la última instancia– en contra de ellos, como ocurrió con Hialpesa, que teniendo todas las resoluciones previas a favor la última le fue en contra y fue la que decidió todo.
Para ello se necesita garantizar la victoria, esto es la derrota del plan empresarial de despedir a más de la mitad de los miembros del sindicato: toda la dirigencia y a su vanguardia luchadora.
Los obreros de Celima están haciendo todo lo que pueden y lo que deben como obreros conscientes. Esto, desde ya es un ejemplo para toda la clase trabajadora de lo que debemos hacer no solo en cada base sino como clase. Es un ejemplo también que en 20 años de existencia los compañeros han llevado mucha solidaridad a numerosos sindicatos en conflicto; e incluso llevaron apoyo y víveres a la población que sufrió el terremoto de Pisco y la inundación que afectó el norte. Un ejemplo también al colocarse en la primera línea de las grandes luchas obreras, como cuando se colocó al frente de la gran movilización que condujo a la derrota de la Ley Pulpín el año 2015.
Pero luchar solos no basta para ganar. Para garantizar la victoria se necesita construir una cadena de apoyo a su lucha en todos los espacios, con pronunciamientos para que muchos conozcan su legítima pelea y se conozcan lo que los grandes medios callan; recaudando dinero (en estos días realizan un sorteo) para que financien sus actividades; llevando nuestras banderolas y a nuestras bases a sus movilizaciones para darles fuerza.
Necesitamos juntar todas las fuerzas políticas, sindicales y de activistas que se identifican con su causa que es la de toda la clase trabajadora, y es del pueblo pobre porque todos enfrentamos al mismo gobierno servil a los grandes empresarios. Este puede y debe ser el paso práctico que unifique las luchas sindicales que libran diversas bases y hagan posible su triunfo. La lucha obrera es y debe ser expresada en forma unitaria.
La Fetrimap ha convocado a una marcha para este miércoles 8 al MINTRA contra los ceses colectivos y en apoyo a sus bases en huelga. Hay que concurrir a ella desde todos lados y con todas nuestras fuerzas. Pero este paso es suficiente. Si realmente queremos derrotar a los ceses colectivos debemos poner en marcha un PLAN DE LUCHA y un PARO NACIONAL preparado desde las bases. La marcha del 8 debe ser inscrita en ese plan.
Como sabemos, esto no figura ni en los sueños de las dirigencias de FETRIMAP ni la CGTP, que hacen la marcha solo para cumplir. El impulso de un verdadero Plan de Lucha y de un Paro Nacional sólo puede y debe ser tomado desde y por las bases, sobre todo de los que están en lucha. De allí la necesidad de ir con todo a la marcha del 8 y de unir la lucha en torno a la que libran los compañeros de Celima.

Carlos Grillo, ¡hasta el socialismo siempre!

0

Lamentamos comunicar el fallecimiento del cro. Carlos Grillo Bustamante (1942), ex dirigente sindical del BCP y militante trotskista de larga trayectoria.

Junto con Luis Bordo Carmona, Magda Benavides y otros cros., Carlos Grillo formó parte del núcleo militante de Vanguardia Revolucionaria que desde mediados de los años 60 dio la lucha en el sector bancario por recuperar los sindicatos base y la Federación de Empleados Bancarios (FEB), entonces bajo control aprista.

Una lucha que fue parte de otra más amplia por recuperar la independencia del movimiento sindical que se encontraba controlado por el Apra, y que alcanzaría su objetivo en 1968, con la refundación (o reconstitución, como se dio en llamar) de la CGTP.

No obstante esta refundación, llevada a cabo por el clasismo y la izquierda en general, fue copada por el PCP Unidad, esto es por el aparato estalinista que impuso desde el principio un férreo control burocrático de la Central.

Lo mismo sucedería en el gremio bancario. Siendo recuperado por un movimiento clasista que dio batalla y derrotó al Apra, el gremio, la Federación de Empleados Bancarios (la FEB), terminaría controlado por el PCP Unidad.

Hecho que no sería poca cosa. Ese mismo año (1968) las FFAA con el General EP, Juan Velasco Alvarado, tomarían el poder con un discurso “revolucionario” y “antiimperialista”, impulsando un proyecto nacionalista burgués limitado. Para el PCP-Unidad este hecho sirvió de pretexto para apoyar al gobierno de Velasco y con la consigna de “Velasco Revolución” mantuviera castrada la independencia del movimiento obrero, que por la base luchaba y enfrentaba al gobierno militar poniendo en pie diferentes direcciones clasistas, entre ellas trotskistas.

La oposición clasista a mediados de los años 60, liderada por Vanguardia Revolucionaria, daría lugar años después a la formación del Partido Obrero Marxista Revolucionario (POMR), de filiación trotskista, dirigido por Ricardo Napurí, de la que haría parte la ex fracción bancaria de VR, y de ella Carlos Grillo Bustamante.

Desde esta posición, durante la década del 70, Carlos Grillo sería parte de lo que fue la Tendencia Clasista Revolucionaria (TCR), que dirigió el Centro Federado del BCP, desde donde dio batalla por construir una dirección independiente y de clase para el sector bancario, enfrentándose a la conducción del PCP-U. Pero este partido, el PCP-U, no solo apoyó al gobierno de Velasco Alvarado sino que también apoyó la “segunda fase de la revolución”, bajo el liderazgo del general EP Francisco Morales Bermúdez; que decretó una serie de ajustes económicos llamados “paquetazos” y estableció una feroz dictadura para enfrentar la resistencia obrera y popular.

La dictadura de Morales fue derrotada en 1977, con el histórico Paro Nacional del 19 de Julio de ese año, paro que fue impuesto por las bases y la oposición clasista a la dirigencia de la CGTP. Carlos Grillo fue parte de esa oposición desde el sector sindical bancario y desde el POMR.

En 1978 se da una apertura electoral y en 1980 el cambio del régimen y el restablecimiento de la “democracia burguesa”, proceso en el que el POMR hace parte del FOCEP y luego del frente electoral que postula la candidatura presidencial de Hugo Blanco.

En 1981 el POMR se unifica con el Partido Socialista de los Trabajadores (PST), y desde entonces Carlos Grillo pasó a ser militante de nuestra organización. Se mantuvo en nuestras filas hasta fines de los años 90, que es también cuando cambia el régimen del país con la dictadura de Alberto Fujimori, el cual inflige profundos golpes y retrocesos en las organizaciones obreras y de izquierda. En este mismo contexto, la patronal del BCP logra destruir al sindicato, el Centro Federado, y los camaradas de la fracción bancaria quedaron desarraigados de su principal base, aunque no dejarían de mantenerse organizados y en actividad.

Carlos Grillo estuvo presente en todas las marchas y movilizaciones en las que nos vimos enfrentando a los gobiernos de la «democracia burguesa» de Toledo, García y Humala. Después de esos años, Carlos padeció de un mal en las piernas que lo dejó casi inmovilizado, alejándolo de las movilizaciones hasta el día de ayer que dejó de existir.

En pocas palabras Carlos Grillo fue un luchador bajo las banderas del clasismo y el trotskismo, en la etapa más rica de la historia de la lucha de clases en el Perú, de la que fue parte como militante y luego amigo del PST. En esa postura, fue leal hasta su último día.

Carlos, ¡hasta el socialismo siempre!

¡Debemos organizar la lucha para detener la ofensiva patronal, al gobierno asesino y al Congreso de la corrupción y el crimen!

0

Pronunciamiento del Partido Socialista de los Trabajadores

El mensaje navideño de la presidenta Dina Boluarte pinta un país que solo existe en su guion. Mientras la clase trabajadora vive despidos masivos, Dina dice que cada vez más peruanos y peruanas tienen empleo. Dice que cada vez más personas disfrutan de los “beneficios” del crecimiento económico. Dice que su gobierno está forjando un país más justo.

Pero ese no es el país en el que vivimos y trabajamos millones de peruanos y peruanas. Por el contrario, el país que vivimos, es uno donde 3 de cada 10 personas apenas tienen S/, 15 para vivir al día. Y 5 de cada 10, no tienen acceso a todos los servicios básicos ni poseen suficientes recursos para saber si todos los miembros de su familia comerán suficiente  cada día.

Es en ese país donde se viene imponiendo una ola de ceses colectivos (despidos masivos) afectando directamente a las familias trabajadoras, y donde el aumento del salario mínimo, equivalente a S/. 3,50 diarios, no sirve para mejorar en prácticamente nada la vida de nuestras familias. 

Entonces… ¿Cuál es, entonces, la realidad y qué debemos hacer los trabajadores y trabajadoras, y el pueblo pobre y oprimido frente a esta?

UNA OFENSIVA CONTRA LA CLASE TRABAJADORA Y EL PUEBLO

La realidad es que la patronal ha decidido aprovechar el marco político, que es de retroceso en las luchas de la clase trabajadora y el pueblo, para pasar a la ofensiva y arrebatarnos los pocos derechos que nos quedan. El más elemental de ellos, el derecho al trabajo.

No basta con que el modelo económico neoliberal haya arrojado a la informalidad a millones de trabajadores y trabajadoras: según la OCDE el 6 de cada 10 familias en el Perú dependen exclusivamente del trabajo informal de por lo menos uno de sus miembros. Para los empresarios, hay que flexibilizar aún más las relaciones laborales, lo que para ellos significa tener absoluta libertad para despedir, recortar vacaciones y gratificaciones, y un largo etc.

Esta ofensiva es la que tiene como máxima arma los cese colectivos. Con ellos, la patronal no solamente echa a la calle a la porción de la clase trabajadora que ha ganado algunas mejoras con sus luchas durante los últimos 20 años, para contratar a una nueva generación obrera que realizará la misma labor en peores condiciones. También, está atacando directamente a la vanguardia obrera organizada en sindicato, para vencer toda posibilidad de resistencia inmediata y a futuro.

Un ejemplo clave es lo que viene aconteciendo en Celima, donde la empresa, tras ser derrotada por la resistencia obrera en un primer momento, ha iniciado un segundo proceso de cese colectivo, contra cerca de 200 trabajadores, el 90% sindicalizados, incluye a toda la Junta Directiva y representantes al Comité de Salud y Seguridad en el Trabajo, y a ex dirigentes y luchadores reconocidos.

Celima es solo uno de los últimos nombres de empresas que recurren al cese colectivo, y hasta al cierre de toda la planta, dejando en la calle a centenares de obreros y obreras. Antes sucedió en BSH-Coldex, y antes en Cogorno, Papelera Atlas, etc.

EL PAPEL DE BOLUARTE Y EL CONGRESO

El gobierno de Boluarte, y el Congreso de la gran corrupción dirigido por Fuerza Popular- APP-Avanza País-Perú Libre, dan el marco institucional a la ofensiva patronal en curso.

Boluarte, aferrada al poder con uñas y dientes, fue la cabeza de la represión que derrotó el justo levantamiento del sur, entre diciembre de 2022 y marzo de 2023. Es esa derrota la que se hace sentir en la dinámica de retroceso que aún se percibe en las luchas, y la que le ha permitido a la patronal avanzar con confianza en sus ataques.

Por su lado los partidos que controlan el Congreso, se encuentran en una cruzada para garantizar su control del Estado, cambiando leyes y modificando la Constitución a su antojo. La más conocida es la Ley 32108, que modificó la Ley de crimen organizado, y que solo ha beneficiado a las bandas criminales, incluidos los propios partidos del Congreso, que son investigados por sus nexos con organizaciones ligadas a la economía ilegal. El propio Eduardo Salhuana, presidente del legislativo, es un conocido representante de sectores ligados con la minería ilegal, que destruye el ecosistema amazónico, crea un mercado para la trata de personas, e impone por propia mano su ley, a punta de violencia.

Otro tanto han hecho para garantizar impunidad a policías y militares responsables por asesinatos y crímenes de lesa humanidad, desde la década del 80 hasta la actualidad. Es sabido que los mandos de las Fuerzas y Armadas y policiales hacen parte de la base social de partidos ultra reaccionarios como Fuerza Popular y Renovación Popular, interesados en fortalecer las fuerzas represivas a cualquier costo, para usarlas contra el pueblo, como ha hecho este gobierno. 

Un Congreso repudiado, que además reproduce las práticas más deplorables de la sociedad, como el intercambio de votos por sexo, implementando una red de prostitución a su interior, que ha terminado con la vida de una extrabajadora del Congreso al más puro estilo de las bandas criminales.

Juntos, Boluarte y el Congreso, además de parasitar el poder, son el cerrojo del modelo económico neoliberal, que entrega el país al capital transnacional, al saqueo de nuestros recursos, y ahora incluso, entrega porciones del territorio para que eso capitales, ora estadounidense, ora chinos o europeos, exploten a la clase trabajadora y los recursos naturales en condiciones todavía más provechosas.

Por supuesto, en una economía como la peruana, completamente adicta al capital extranjero, la llegada de empresas transnacionales tiene un impacto en la dinámica económica, haciendo parecer que el modelo “funciona”. Eso pareció entre 2004 y 2013, cuando el precio de los minerales creo el espejismo del “milagro peruano”. La dura realidad, como ya dijimos, la vimos recién con el genocidio provocado por el gobierno Vizcarra ante el advenimiento de la pandemia de covid19.

Por eso, más allá de los “fuegos artificiales” provocados por el Megapuerto de Chancay, de fondo, no hay salida para los problemas del país mientras continúe el modelo económico neoliberal. Modelo defendido por Boluarte y todos los partidos que se encuentran en el Congreso.

Esa democracia que roba y mata, es la única que existe en el país. Es la democracia de los patrones, que defiende los intereses de las transnacionales contra los de todo el pueblo pobre y trabajador. Y que se fusiona cada vez más con el crimen organizado. Esa democracia, para los trabajadores, trabajadoras y el pueblo pobre, no es democracia.

EL SILENCIO DE LA DIRIGENCIAS NACIONALES

Ante esta realidad, las dirigencias nacionales (CGTP, CUT, FETRIMAP…) guardan un estridente silencio. 

No solamente han renunciado a organizar e impulsar una lucha de resistencia unificada, nacional, que posibilite acumular fuerzas para revertir, en las calles, la ofensiva de la patronal y sus partidos. 

Adicionalmente, se han negado a denunciar y a hacer algo contra los ceses colectivos, que son el principal problema que enfrentan miles de familias obreras. Ni han llamado a luchar por un aumento del salario mínimo, frente al ridículo aumento decretado por el gobierno, para que sea equivalente al costo de la canasta básica de consumo.

Estas dirigencias callan ante el escándalo de la red de prostitución por votos que se ha destapado en el Congreso, y ante los casos de corrupción y evidente tráfico de influencias que involucran a Boluarte. 

No han llamado a movilizarse frente al reciente derrame de petróleo en el norte, que afecta a miles de familias que dependen de la pesca, ni ante las secuelas del derrame de petróleo responsabilidad de Repsol en la Pampilla, que hasta el día de hoy impacta sobre el ecosistema y las familias pescadoras. Ni han levantado su voz frente al inminente inicio de Tía María, contra la voluntad del pueblo del Valle de Tambo. 

Tampoco han llamado a actuar contra el proyecto de ley de promoción agraria, que favorece a las grandes agroexportadoras en contra del pequeño campesinado y de los trabajadores y trabajadoras del campo.

En pocas palabras, han renunciado a su papel, lo que les invalida como portavoces de la clase trabajadora y el pueblo, y los coloca en la vereda de quienes sostienen esta democracia corrupta, patronal y asesina.

ES PRECISO ORGANIZAR LA RESISTENCIA Y VOLVER A LAS CALLES

Por eso, el que hayan vuelto las movilizaciones y paros, esta vez de la mano de un sector del transporte, sobre todo informal, arrastrando tras de sí a mercados y el pueblo en general, que padece la violencia de las bandas criminales, ha sido una “bocanada de aire fresco” en medio de la ofensiva del gobierno, el Congreso y los patrones, y del silencio e inacción de las dirigencias nacionales.

Pero para pasar adelante, romper la ofensiva patronal, e imponer nuestra propia agenda y necesidades como trabajadores, aliados al pueblo pobre y oprimido, es clave retomar el camino de la lucha conscientemente. Hay que organizar la resistencia, volver a las calles y desarrollar un plan de lucha que una en la acción a los sectores que hoy enfrentan al gobierno y al Congreso, así como a la voracidad y explotación capitalista.

Esto es lo que viene haciendo, por ejemplo, el sindicato Celima, además de continuar la lucha contra el cese colectivo en plenas fiestas, hace un llamado constante a la más amplia unidad en la lucha, para echar abajo la Ley de Ceses Colectivos, sumando esfuerzo en una medida nacional que ponga un alto a los ataques de la patronal.

Desde estas líneas, llamamos a rodear de solidaridad la lucha de los compañeros despedidos en Celima, exigimos su inmediata reposición, y demandamos, junto a su sindicato, una acción de lucha unificada contra los ceses colectivos, los contratos modales, y todos los regímenes que precarizan el trabajo. La lucha de los compañeros de Celima es un ejemplo que nos exige entrar en acción. 

LEVANTAR LAS BANDERAS DEL SUR

Será en este camino de lucha que extraña planteado retomar las exigencias y banderas que levantó el sur en su lucha contra el gobierno de Dina Boluarte.

La exigencia de la caída inmediata del gobierno y el Congreso, y la convocatoria a una Asamblea Constituyente, han sido la expresión genuina de un pueblo que quiera echar abajo el entreguismo de los patrones y su democracia. Quiere terminar con la miseria que produce el modelo económico neoliberal, y conquistar la anhelada igualdad entre los distintos pueblos que componen el país. Igualdad negada por 200 años en esta república patronal, oligárquica y racista. 

POR UN PARTIDO OBRERO QUE COMBATA A LA PATRONAL Y SU DEMOCRACIA CORRUPTA Y ASESINA

Por último, resulta clave avanzar, junto a la movilización, en la construcción de una herramienta política obrera, disciplinada y de combate, que se ponga al frente de toda la clase trabajadora y el pueblo pobre, para guiar su lucha.

A esta tarea, nos entregamos por completo desde el Partido Socialista de los Trabajadores (PST). Porque sabemos que no basta con ganar una huelga. Hay que echar abajo todas las leyes patronales, corruptas y represivas que han creado para garantizar sus ganancias.

Por eso, como Partido llamamos a luchar por poner fin a los despidos y ceses colectivos en las fábricas, puertos y minas del país. Ordenar la inmediata reposición de todos los trabajadores y trabajadoras que hayan sido despedidos y nacionalizar las empresas que hayan realizado ceses colectivos o despidos para ponerlas bajo control de sus trabajadores y trabajadoras.

También, a luchar por un aumento general de los salarios y pensiones para que sean iguales al costo de la canasta básica de consumo, así como a luchar contra la nueva Ley de promoción agraria para garantizar plenos derechos a los trabajadores y trabajadoras de la agroindustria. 

A luchar para recuperar la tierra de manos de las mineras y agroexportadoras, nacionalizándolas y poniéndolas en manos de sus trabajadores y las comunidades. 

A luchar por juicio, sanción y confiscación de bienes, tanto de los corruptos como de los represores que asesinaron al pueblo cuando salía a luchar.

A organizar y armar rondas urbanas que hagan frente al crimen organizado y la delincuencia común.

En suma, a luchar porque el poder pase a manos de la clase trabajadora y el pueblo pobre de nuestro país, a través de sus organizaciones de lucha, para que abramos las puertas a la solución de nuestras más sentidas y urgentes necesidades, incluida la convocatoria a una Asamblea Constituyente.

A esa tarea es que se dispone el PST, con sus modestas fuerzas, y así acabar con la dominación imperialista, conquistar la verdadera independencia nacional, de nuestro pueblo y de todo el continente, en la perspectiva del socialismo.

Hoy que se acaba el 2024, y se abren las puertas del 2025, reafirmamos esta convicción y compromiso, y llamamos a los luchadores y luchadoras honestas, jóvenes y adultos, hombres y mujeres, trabajadores y trabajadoras del campo y la ciudad, a construir esta herramienta junto con nosotros.

¡VIVA LA LUCHA DE LOS TRABAJADORES, TRABAJADORAS Y EL PUEBLO POBRE!

¡ABAJO LOS CESES COLECTIVOS! ¡REPOSICIÓN INMEDIATA DE TODOS LOS DESPEDIDOS!

¡POR UN 2025 DE LUCHAS Y VICTORIAS!

Diciembre de 2024

Partido Socialista de los Trabajadores

Alto a la represión contra las defensoras y defensores de derechos humanos laborales en El Salvador

0

Campaña de solidaridad internacional

Por este medio informamos que el día viernes 22 de noviembre del presente año, fue despedido bajo la figura de supresión de plaza nuestro compañero Erick Alexander Zelaya Ramos, Secretario General de nuestra Federación Sindical Unión Nacional para la Defensa de la Clase Trabajadora, que aglutina ocho  Sindicatos, quien además es  secretario de Organización del Sindicato de Trabajadores de CONAMYPE-SITCO y Secretario de Educación y Cultura de la Confederación Nacional de Trabajadores Salvadoreños-CNTS, que aglutina 40 Sindicatos Principalmente del Sector Público e Integrante de la Coordinación del Movimiento por la Defensa de los Derechos de la Clase Trabajadora MDCT, agrupamiento que  ha surgido ante la necesidad de denunciar los atropellos laborales y sociales de  distintos  sectores nacionales y quien ha encabezado las recientes MARCHAS BLANCAS.

Este despido se suma a los 500 despidos de directivos sindicales en El Gobierno de Nayib Bukele, cuyo objetivo represor es   desmoralizar a la clase trabajadora organizada y a  sectores populares en resistencia a sus políticas, es decir que no se revelen las consecuencias del Ajuste Fiscal,  en complicidad y siguiendo las recetas del Fondo Monetario Internacional, medidas que dejarán a más de 11 mil personas trabajadoras del sector público sin empleo, además recortará los beneficios de la clase trabajadora estatal como lo son los Escalafones de Salud y Educación, Contratos Colectivos y otros beneficios, además de fuertes recortes en todas las carteras de Estado, lo que derivará en precarización de los servicios públicos para la población salvadoreña, principalmente en Salud y Educación y a corto plazo, recesión económica que resultará más nociva para  las mujeres de la Clase Trabajadora y sectores populares.

Además de nuestro Secretario General, se sumaron 12 trabajadoras de CONAMYPE con su plaza suprimida, con lo que además se anuncia el cierre de tres Centros de Atención para la Micro y Pequeña Empresa en Zacatecoluca, La Libertad y La Unión, que se suman al de Cojutepeque, cuatro polos de desarrollo económico importante. Estas medidas de Paul Steiner, presidente de CONAMYPE son un acto contradictorio ante el discurso de toma de posesión de Bukele que informó que éste sería el periodo de la “Reactivación Económica”, por lo que se atenta contra los servicios que se prestan al importante sector de las MYPES, emprendedores y trabajadores por cuenta propia que son el 90% de las empresas en el país y  garantizan el 70% del empleo en El Salvador, y aportan el 35% al PIB.

Entre las plazas suprimidas se encuentra maliciosamente la de nuestro compañero José Angel Flores Granados, Secretario General de SITCO, Secretario de Medioambiente de UNT y reconocido líder de los derechos de la naturaleza y los pueblos indígenas como  Coordinador del Movimiento Indígena para la Integración de la Lucha de los Pueblos Ancestrales-MILPA.

Con estas acciones se busca acallar a la clase trabajadora y reprimir a Defensoras y Defensores de Derechos Humanos para continuar con estrategia de eliminación de las más sagradas conquistas del pueblo trabajador y no tener resistencia ante los futuros embates que se vienen.

Desde la Unión Nacional para la Defensa de la Clase Trabajadora:

  • NOS DECLARAMOS en ALERTA ROJA ante la amenaza latente a nuestros liderazgos
  • LLAMAMOS A TODAS las defensoras y defensores de Derechos Humanos a no desfallecer en su lucha y a unirse al MDCT.
  • ANUNCIAMOS una campaña nacional e internacional para reivindicar los derechos de las dirigencias sindicales violentadas en su derecho fundamental a la Libertad Sindical y la Asociación.
  • ALERTAMOS a la comunidad internacional, Organización de las Naciones Unidas, Organización Internacional del Trabajo, Organización de Estados Americanos, embajadas y consulados de El Salvador en los países democráticos a nuevamente poner sus ojos en lo que ocurre en El Salvador y poner sus buenos oficios activando los mecanismos internacionales respectivos.
  • ANUNCIAMOS que activaremos los mecanismos legales nacionales e internacionales en la ONU, OIT, CIDH, entre otros, así como la denuncia pública a nivel nacional e internacional.
  • EXHORTAMOS a la población usuaria de los servicios públicos a defender sus instituciones ya que el enfoque neoliberal del gobierno llevará en consecuencia con el debilitamiento del estado a la privatización de importantes servicios públicos.
  • A todas nuestras compañeras y compañeros Defensoras y Defensores de Derechos Humanos Laborales, Sociales, Ambientales, Indígenas, LGBTI, de Mujeres, Juventudes, de Pensionados, de las y los Despedidos, en fin al todo el Pueblo Trabajadora y Sectores Populares a fortalecer los espacios de unidad como el Movimiento por la Defensa de los Derechos de la Clase Trabajadora, la unidad y la lucha permanente es la UNICA GARANTIA  de victoria, y así  como tienen al pais en materia económica y de derechos humanos, nos conducen a  la  HUELGA GENERAL para cambiar  la opresión por la justicia, éste es el camino al que nos llevan.
  • A las organizaciones de la Clase Trabajadora a nivel internacional a sumarse a la campaña de denuncia por lo que solicitamos se envíen notas a Nayib Bukele, Presidente de El Salvador, a Rolando Castro, Ministro de Trabajo, a Raquel Caballero de Guevara, Procuradora Adjunta de Derechos Humanos, además solicitamos mociones de solidaridad a la UNT, además de video de apoyo de dirigentes sindicales de sus países.
  • Presentar notas de repudio en las embajadas y consulados de El Salvador, de preferencia antes del 21 de diciembre día en el cual realizaremos el Cacerolazo NEGRA NAVIDAD.

¡Ante la embestida Neoliberal: HUELGA GENERAL!

UNIDAD, RESISTENCIA Y LUCHA POR LA JUSTICIA PARA LA CLASE TRABAJADORA

Unión Nacional para la Defensa de la Clase Trabajadora, UNT

San Salvador, 5 de diciembre de 2024