Los trabajadores y las elecciones

Los trabajadores debemos elevar la mirada más allá de nuestros pliegos de reclamos, de los problemas laborales y de las organizaciones sindicales, que parecen no tener fin.

Estos problemas no dependen únicamente del patrón, sino de lo que sucede en el país (la situación económica, el tipo de gobierno) e incluso de factores internacionales. Ver solo lo interno, como si fuera un asunto exclusivamente nuestro y de abogados, nos debilita para enfrentar la verdadera naturaleza de nuestros problemas.

En cierta forma, los trabajadores intentamos comprender estos temas cuando buscamos una solución en las elecciones generales, eligiendo a quienes creemos que son “la mejor opción”. Sin embargo, esta idea es falsa porque la construye el mismo sistema que así se reproduce, y esa falsa ilusión es reforzada por las direcciones sindicales que también alientan esperanzas en las salidas electorales.

Pero la experiencia nos enseña que ninguna salida electoral es una solución. En las últimas elecciones, los trabajadores votaron con gran entusiasmo por Pedro Castillo y Perú Libre. ¿Qué sucedió? Fue un fiasco. Es cierto que la representación patronal obstaculizó su gobierno y lo llenó y llena epítetos. Pero el propio Castillo no cumplió ni una sola de sus promesas y mantuvo inalterables los intereses patronales. De sus socios, ni hablar: ahí están Boluarte, los hermanos Cerrón y su bancada de vividores…

Una experiencia más modesta es la elección de la compañera Isabel Cortez. Una reconocida luchadora, sin duda. Como cualquier político burgués, ella se enfocó en ofrecernos leyes para que votáramos por ella, y lo sigue haciendo; algo que ella misma sabe que es imposible porque el Congreso está controlado por una mayoría de pillos. Un luchador honesto solo ofrece poner su representación al servicio de las luchas, y no miente ofreciendo tal o cual cosa, sembrando ilusiones en esa cueva de bandidos que es el Congreso.

Ahora se revive la misma historia en la carrera electoral que ha comenzado. En cierto sentido, esta es aún peor porque la “izquierda” se presenta fragmentada en al menos tres listas, reduciendo así sus posibilidades de lograr algo importante.

Una de estas listas, encabezada por Alfonso López Chau, lleva como vicepresidente a Luis Alberto Villanueva, de la Federación de Construcción Civil, y en la misma lista aspira a una curul Gilmer Ibañez Melendrez, abogado y secretario general de la FETRIMAP.

Respetamos el entusiasmo que han despertado en algunos sectores estas candidaturas, y la creencia de que, si son elegidos, vamos a estar mejor.

En última instancia, algunos podrán decirnos: “algo es algo comparado con las otras opciones, donde unas son peores que otras, como la derecha. Alguna opción tenemos que apoyar”.

Sin embargo, siendo muy respetuosos de estas creencias y de la decisión que tomen los trabajadores de apoyar a cualquier candidato, nosotros pensamos diferente y preferimos decirlo claramente: los trabajadores no tenemos una alternativa electoral, por el simple hecho de que las elecciones no son la salida a nuestros problemas.

Esta es la experiencia de toda América Latina, incluso con varios gobiernos de “izquierda” como los de Lula, Maduro, Evo Morales, Gustavo Petro y Boric, que luego de ser elegidos en medio de una inmensa expectativa popular, dejaron a un lado sus compromisos y gobernaron o gobiernan de la mano de los patrones. Esto sucede así porque ellos gobiernan, pero quien reina, el poder real descansa en los empresarios que son los que digitan todo. Si no se derrota a ese poder luchando, es engañarnos, como hace esa “izquierda”. Por eso la clase trabajadora bajo dichos gobiernos de “izquierda” es llevada a la frustración, y amplios sectores viran y votan por la derecha. Ahí tenemos a los derechistas Milei en Argentina, Rodrigo Paz en Bolivia, y pronto a José Kast en Chile.

La experiencia nos enseña que solo la lucha cambia nuestra vida. Por eso, lo que necesitamos es fortalecer la unidad y la combatividad de nuestras organizaciones, para pelear y ganar. Para pelear ahora por los pliegos y contra los despidos y ceses colectivos. Para luchar contra el gobierno de José Jerí y derrocarlo, porque cada día mueren más trabajadores debido a la extorsión.

Cuando se siembran ilusiones en las elecciones, se busca que bajemos los brazos. Por ejemplo, Gerónimo López Sevillano dice que el salario mínimo debe ser de 1,500 soles y plantea que esa sea la discusión central en estas elecciones (veáse en https://diariouno.pe/columna/salarios-de-supervivencia-y-agenda-electoral-el-2026-debe-cambiar-el-rumbo/).

Esto es un engaño. Gerónimo López Sevillano es líder de la CGTP y puede y debe organizar las fuerzas de la clase obrera para conquistar dicha demanda con la lucha.

Esto es lo que queremos destacar: que los dirigentes, para no luchar, siembran ilusiones en las elecciones y en el voto. Y lo que necesitamos más que nunca es unir y fortalecer las luchas.

Para avanzar en esta dirección, necesitamos construir un auténtico partido de los trabajadores, integrado por los mejores luchadores.

Solo así también abriremos camino para las soluciones de fondo que necesitamos, como la conquista de una Asamblea Constituyente y un Gobierno de los Trabajadores.

El PST se esfuerza por aportar a la construcción de este verdadero partido de clase, y por eso te llamamos a sumarte y organizarte junto a nosotros en este proyecto.

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