¿Cómo hacer frente a la “derecha”?

foto: facebook de la Sociedad Patriotas del Perú

Por Víctor Montes

Para nadie es novedad afirmar que los medios de comunicación vienen desarrollando una campaña política colosal para arrinconar y desgastar a Castillo.

Por su parte, sectores de la derecha política, que incluyen al fujimorismo, aprismo, extoledistas y al PPC, continúan realizando movilizaciones demandando la vacancia presidencial y abriendo la ventana a que grupos de choque, como la llamada “insurgencia” y la fascista “Sociedad de patriotas”, aparezcan a plena luz del día.

El último episodio ha llevado a la renuncia del ministro de relaciones exteriores, acorralado por la Marina y los medios de comunicación ante declaraciones suyas en las que acusaba a dicha fuerza armada de haber propiciado atentados terroristas contra buques cubanos durante el gobierno de Velasco.

¿Cómo “enfrenta” Castillo esta ofensiva?

Como muestra la renuncia de Béjar, abandonado a su suerte por el consejo de ministros, el gobierno está dispuesto a ceder ante el “cargamontón” de la patronal, sus partidos y medios de comunicación. Su objetivo: “tranquilizarlos”, mostrando su buena voluntad, a cambio de mantenerse en el gobierno.

Por eso aseguró a Francke en el MEF. Francke, que es conocido por provenir de la “izquierda”, se ha convertido en el principal garante de la continuidad del plan económico. De ahí que fuera él quien se encargue de conversar con el empresariado – antes de la proclamación de Castillo – y luego, de asegurar la continuidad de Velarde, hombre fuerte de los empresarios en el BCRP y exigencia innegociable de la patronal.

Las direcciones se han puesto al servicio de esa política de “apaciguamiento”

Por otra parte, la dirigencia de la CGTP y los partidos de izquierda que apoyan al gobierno (PC-Unidad, Patria Roja, Nuevo Perú…), así como por los sectores ligados al antiguo CONARE-SUTEP, que ahora dirigen la recientemente reconocida FENATEP, siguen esta misma línea y evitan encabezar la movilización obrera y popular. Esto a pesar de la falta de soluciones a las demandas obreras, magisteriales y populares, y a que el costo de vida se eleva golpeando la economía popular.

La patronal quiere más

Sin embargo esta política ya ha demostrado ser absolutamente impotente ante las pretensiones de la patronal, que entre más obtiene de Castillo, más quiere. La salida de Béjar demuestra en los hechos que Castillo puede acceder a modificar el gabinete Bellido. Hecho que solo envalentona a la patronal, la derecha y sus medios.

La historia, en cambio, muestra que para derrotar a la patronal que defiende con palos y sermones sus intereses, es preciso que el gobierno adopte medidas que debiliten su poder económico, que es lo que les permite imponer su voluntad política.

Es preciso salir a las calles y exigirle a Castillo que tome medidas contra el alza de la subsistencia (aumento general y control de precios), recupere nuestros recursos naturales, prohíba los despidos, ceses colectivos y la suspensión perfecta, y convoque inmediatamente a una Asamblea Constituyente que recupere la soberanía del país.

Hay que exigir que Castillo eche del gobierno a los agentes de la patronal, comenzando por Velarde y todos los guardianes del modelo neoliberal que han colocado en el MEF, Produce, el ministerio de energía y minas, etc.

Sólo conquistando estas demandas podremos debilitar y derrotar a la clase capitalista, y abrir el camino al poder de la clase trabajadora y el pueblo con un verdadero gobierno de sus organizaciones. Fuera de estas medidas, que deben ser las primeras para hacer frente a la patronal y la “derecha”, todo lo que diga el gobierno, es poesía.

AL FASCISMO SE LE APLASTA

La aparición de organizaciones de ultraderecha que utilizan métodos violentos para atacar a sectores obreros y populares, pone sobre la mesa de los trabajadores la necesidad de discutir nuestra autodefensa. No podemos esperar a que seamos víctimas de su accionar. Menos cuando el gobierno permite su desarrollo sin hacer nada.

No debemos dudar que, antes de que cobren fuerza, es preciso aplastar a estos movimientos. Por eso debemos prepararnos para hacer efectivo nuestro derecho a defendernos de sus ataques. Y de ser necesario, derrotarlos en el terreno de la acción.

Sin embargo es clave que también exijamos al gobierno que los reprima sin miramientos. ¡El gobierno de Castillo debe ilegalizar a “La insurgencia”, “Los combatientes” y a la “Sociedad Patriotas del Perú”! ¡Debe arrestar y procesar a quienes perpetraron acciones violentas contra entidades del Estado y funcionarios en ejercicio, y a sus líderes! hay que recordar que con el fascismo no se discute… ¡se le combate y se le aplasta!