Artículos

PPK busca apoyo para nuevos ataques contra los trabajadores y el pueblo

El gobierno y los partidos de la derecha están tratando de realinearse en torno a objetivos tan reaccionarios (liberar a Alberto Fujimori y agudizar el plan neoliberal), que no deja muchas opciones incluso para los más conciliadores en sectores de la izquierda. Con las importantes convocatorias para el 7 de julio contra el indulto, el 13 de julio el paro magisterial y la jornada nacional de lucha del 19 de julio de la CGTP, la movilización de los trabajadores y el pueblo debe dar un salto en su coordinación y centralización, con el objetivo de derrotar al gobierno y su plan neoliberal, que fomenta la esclavitud de los trabajadores, el abandono de los pueblos afectados por desastres, la corrupción y la impunidad de los corruptos.

Con la caída del ex ministro de Economía Alfredo Thorne, el cuarto en la lista, y un premier gravemente cuestionado, el gobierno PPK agudiza su crisis y coloca serias dudas sobre el cumplimiento de su mandato, sin siquiera haber llegado a su primer año.

La imagen de un gobierno obstruido se despintó para mostrar un gobierno en crisis por sus propios medios; fue él quien, empecinado en el plan neoliberal, hizo aprobar un austero presupuesto, que sacó de la agenda pública urgentes políticas de prevención ante desastres y postergó una vez más la posibilidad de contar con servicios adecuados de salud y educación, con funestas consecuencias para el pueblo.

Contra lo que suele decirse, la principal razón del desgaste del gobierno no es la oposición del Congreso, sino más bien la resistencia y la respuesta de los trabajadores y sectores populares, a la desastrosa política del gobierno con graves consecuencias en tan poco tiempo de gestión. Es el repudio a la falta de medidas preventivas frente a las lluvias, y la falta de solución hasta el momento después de varios meses; hay miles de familias damnificadas que siguen viviendo en refugios en el norte; es la indignación frente al aumento de víctimas mortales por dengue y la insuficiente atención médica; y es la bronca frente al debilitamiento de la fiscalización y el control de la regulación laboral, sobre por las consecuencias que esto trae en terribles muertes como ocurrió en el incendio de Las Malvinas.

Finalmente, las medidas del gobierno para reactivar la economía a base del destrabe de proyectos de inversión, solo han servido para sumar escándalos como el del aeropuerto de Chinchero, agravando el cuadro de corrupción generalizada.

Cómo entender las contradicciones gobierno-Congreso

La oposición en el Congreso, y en mayor medida el fujimorismo, busca tomar distancia y hasta sacar provecho propio de esta crisis. Toman distancia, porque son muchos los sectores descontentos e indignados por una desastrosa gestión de PPK. Y sacan provecho porque los escándalos de este gobierno y las interpelaciones son propicios para distraer la atención sobre la corrupción en la que están involucrados, sobre todo Fuerza Popular y el Apra; esto aparte del proyecto electoral del fujimorismo al 2021.
Sin embargo, no podemos llamarnos a engaño; hay algo que los une que es la defensa de los intereses empresariales y el plan económico neoliberal. Y todos ellos hoy defienden la misma receta para salir de la recesión: destrabar las inversiones a cualquier costo, y atacar los derechos de los trabajadores.

El indulto y lo que se busca con él

La intención que muestra PPK, de liberar al ex dictador, corrupto y genocida Alberto Fujimori, desafiando las leyes del Estado y traicionando sus promesas electorales, tiene el objetivo de posibilitar algún tipo de blindaje del gobierno (ya que un apoyo abierto es improbable) por parte del Congreso, y dar luz verde a una nueva arremetida neoliberal. Incluso se habla de un co-gobierno, con ministros con más muñeca política que podrían provenir del aprismo. Todo vale para salvar a la inversión de rapiña que saquea nuestro país.

El indulto del ex dictador, corrupto y genocida es algo que los trabajadores y el pueblo debemos repudiar no solo porque consagraría la impunidad de los crímenes y la corrupción de la década fuji-montesinista, sino también porque, con él, buscan lavar la cara del fujimorismo y del nefasto modelo económico que impuso desde los noventas; es lo que en verdad quieren decir con eso de “voltear la página”.

Con mayor razón debemos repudiar el indulto por el fin que persigue, es decir favorecer la ya anunciada arremetida de decretos anti-laborales y otras medidas antinacionales. Por tanto, la lucha consecuente contra el indulto no puede estar desligada de la lucha por derrotar al gobierno PPK.

Neoliberalismo ya tiene su tétrico monumento: la galería Nicolini

PPK está empecinado en una nueva ofensiva neoliberal, a pesar de los terribles efectos del neoliberalismo iniciado en los noventas, que quedan graficados en la terrible muerte obtenida por los jóvenes obreros en el incendio de la galería Nicolini. Esta ha quedado como un espeluznante monumento a la destrucción de los derechos laborales, el relajamiento de la regulación, el creciente desempleo, el despido fácil y el fomento del trabajo esclavo que padecen siete de cada diez trabajadores en el país.

La nueva ofensiva neoliberal no es solo por los nuevos decretos anti-laborales, anunciados para el discurso presidencial de 28 de julio. También se buscar reactivar los proyectos mineros que cuentan con gran resistencia popular, como Tía María, lo que anuncia nuevos enfrentamientos sangrientos.

Plan alternativo obrero y popular

Ya está visto, la patronal y la derecha no tienen otra cosa que ofrecer al país que favorecer grandes negociados y la corrupción, buscar la impunidad de los corruptos, atacar los derechos laborales y profundizar la desigualdad. Los trabajadores y el pueblo podemos ofrecer un plan alternativo que ponga por delante la defensa del empleo y salarios dignos, verdadera atención a los damnificados, defensa del derecho democrático de los pueblos a decidir sobre proyectos extractivos, y cárcel a los corruptos, entre otras demandas demandas.

A %d blogueros les gusta esto: